Raúl Alejandro Riaño Rubiano
Fuente:
1. Estudiante (Institución: Universidad Distrital)
Hechos
El 25 de agosto de 2005 en Bogotá, D.C., paramilitares de las AUC desaparecieron a RAÚL ALEJANDRO RIAÑO RUBIANO, estudiante de Ingeniería Catastral de la Universidad Distrital y quien trabajaba en una empresa familiar de transporte de carga.
Relata la fuente: “Raúl Alejandro fue secuestrado por las Auc el 25 de agosto de 2005 en la carrera 30 con Avenida Primero de Mayo en Bogotá. Para entonces los paramilitares ya habían decretado el cese de hostilidades.
La familia de Rubiano, quien en la fecha del secuestro tenía 25 años, tuvo noticias de él un mes después cuando un tío recibió una llamada y al otro lado de la línea oyó una voz ronca que le decía: "Muchos saludos de Raúl y que por favor colaboren y hagan lo posible para vender todo lo que tengan y reúnan 5.000 millones de pesos para entregárselos. Por lo pronto pedimos un adelanto de 50 millones para mandarles pruebas de supervivencia y mantenerlo con vida".
La historia la cuenta Sandra Riaño, hermana de Raúl. Su familia siempre le temió a la guerrilla porque en el 2000 llamaron las Farc para extorsionarlos. "No lo volvieron a hacer y quedamos tranquilos -afirma-. ¡Qué sorpresa nos llevamos cuando supimos que los secuestradores eran paramilitares!". Acudieron al Gaula para pedir apoyo y a los pocos días de la llamada recibieron un carné y unos documentos como prueba de supervivencia. "La Policía nos dijo que las llamadas las hacían desde Villavicencio -relata mientras mira la fotografía más reciente de su hermano-. Allí encontraron la camioneta negra que conducía el día que se lo llevaron y eso les hizo pensar que podría tenerlo el bloque Centauros que no se desmovilizó, pero nosotros no descartamos que sea otro bloque. El problema es que no han vuelto a llamar".
Desde entonces la familia Riaño no sabe nada de Raúl, pero pese al silencio de los secuestradores Sandra no pierde la fe. No ocurrió lo mismo con la madre, Carmenza Rubiano, quien no aguantó el secuestro del hijo y murió el 18 de febrero de 2007. "Mi mamá empezó a decaer, se le bajaron todas las defensas y eso le aceleró una hipertensión pulmonar -cuenta Sandra-. Antes de morir nos dijo que sentía que Raúl estaba muerto, que ya no se iba a reunir con él y no valía la pena seguir luchando".
Sandra mandó hacer afiches y camisetas con la fotografía y el nombre de su hermano para marchar el 6 de marzo contra el paramilitarismo y en homenaje a las víctimas. "Espero que mi caso tenga eco al menos en el corazón de los secuestradores -dice-. Aunque no estamos preparados para lo peor, para recibir un cadáver. Necesitamos una señal de que está vivo...o muerto".
Fuentes:
- 1. LOS SECUESTRADOS DE LOS PARAS – EL TIEMPO, 27 de febrero de 2008
