El 30 de julio de 1993 en Medellín, Antioquia, HAMILTON GUILLERMO CHICA BOHÓRQUEZ con 15 años y de octavo grado del Liceo Marco Fidel Suárez, fue asesinado cuando junto con sus compañeros gritaban: “No al servicio militar obligatorio...No queremos ser asesinos del Pueblo” (Cambio 16, Noviembre, 1994) Esto ocasionó una sucesión de disturbios que afectaron la vida de los estudiantes, sus familias y la institución escolar, llevándolos a adoptar una posición de objeción colectiva. Durante cinco años no fueron reclutados por el ejercito nacional jóvenes de este plantel (1).
La diputada Beatriz Gómez Pereañez, de la Unión Patriótica (UP), señaló a la institución como responsable de la muerte del estudiante. En una constancia presentada a la Asamblea de Antioquia, Gómez Pereañez afirmó que el estudiante fue asesinado con arma de la República y exigió que en conflictos estudiantiles la fuerza pública no dispare y se someta a la Carta Magna . La diputada señaló a la corrupción y al derroche militarista como venas rotas del fisco que impiden un gobierno ajustado a la constitución y centrado en la seguridad social . El estudiante Chica, de 15 años, quien cursaba octavo grado en el Marco Fidel Suárez, murió al recibir un tiro en el cráneo durante una protesta estudiantil contra el sistema que obliga al servicio militar. Algunos testimonios señalan que el disparo fue hecho por un agente vestido de civil (2).
Fuentes:
1. LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA EN COLOMBIA: UNA HISTORIA EN MOVIMIENTO - http://www.antimilitaristasmadrid.org
2. PÓLEMICA POR LA MUERTE DE UN ESTUDIANTE Por: Redacción ELTIEMPO, 6 de agosto de 1993