José Yimer Cartagena Úsuga
Fuente: Montería Radio 38 Grados
1. Campesino
1. Líder campesino - ASODECAS Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú
2. Defensor de Derechos Humanos - Sin Datos
3. Líder social - Sin Datos
Hechos
En horas de la tarde del martes 10 de enero de 2017 el líder social y dirigente campesino de Córdoba, defensor de Derechos Humanos, miembro de ASODECAS Asociación Campesina del Alto Sinú y de Marcha Patriótica, JOSÉ YIMER CARTAGENA ÚSUGA, de 30 años, se dirigía por tierra desde la vereda Saiza, en el departamento de Córdoba, al municipio de Carepa en Antioquia, para asistir a una supuesta reunión en la Alcaldía de ese municipio que había sido citada el día anterior. En el trayecto, en la vía entre la vereda El Cerro y el casco urbano de Carepa, en un punto conocido como La Petrolera, una camioneta blanca de alta gama, con hombres armados, hizo detener el vehículo en el que Cartagena se movilizaba y lo obligaron a subir a dicho carro. Además, advirtieron a la comunidad de no dar aviso a nadie sobre lo sucedido y partieron con rumbo desconocido. Su cuerpo sin vida con signos de tortura y más de treinta puñaladas, fue hallado al otro día con una bolsa en la cabeza y las manos amarradas.
Relata la fuente: "El 10 de enero de 2016, en horas de la tarde, el dirigente campesino y defensor de derechos humanos José Yimer Cartagena Úsuga, quien fuera vicepresidente de ASODECAS, se desplazaba de la vereda el Cerro hasta el casco urbano del municipio de Carepa. En el punto conocido como La Petrolera del municipio de Carepa, Antioquia, José Yilmer fue abordado por un grupo de desconocidos que se trasladaban a bordo de una camioneta blanca, quienes lo obligaron a subirse al vehículo. Además, advirtieron a la comunidad de no dar aviso a nadie sobre lo sucedido y partieron con rumbo desconocido.
En la mañana del 11 de enero de 2017, agentes de la policía del municipio de Carepa – Antioquia informaron al defensor de derechos humanos Andrés Chica que en la morgue de esa municipalidad se encontraba un cuerpo sin vida. Integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de Marcha Patriótica y familiares de José Ymer se dirigieron hasta las instalaciones del la morgue del hospital del municipio de Carepa – Antioquia en donde hallaron el cuerpo sin vida del dirigente campesino.
Asodecas es una organización campesina que desde hace muchos años ha adelantado diferentes mecanismos reivindicativos de DD.HH, uno de ellos la Acción Humanitaria en Crucito los días 26 y 27 de abril del 2013. Participó del Gran Paro Nacional Agrario concurrido en agosto del 2013 y producto de ello, las negociaciones mediante la Cumbre Agraria Campesina Étnica y Popular y el gobierno nacional permitieron que se avalara e implementara un proyecto de economía campesina que está en curso en el territorio del Alto Sinú y San Jorge. Dentro de su radio de acción está la vereda Gallo del corregimiento de Crucito, lugar escogido como ZVTN, que para el momento a 5 kilómetros de la misma están pre agrupados integrantes del frente 58 de las Farc-Ep.
El 27 de junio del año anterior la ASCSUCOR emitió una denuncia pública en donde ponía en evidencia el grave riesgo en que se encuentran los dirigentes campesinos, líderes sociales, defensores de DDHH del sur de Córdoba. Pese a ello, el gobierno colombiano hizo caso omiso a los riesgos latentes. Paramilitares continúan amenazando líderes campesinos en Córdoba.
El Sistema de Alertas Tempranas emitió un S.O.S. el 23 de noviembre del 2016 mediante el Informe de Riesgo No 037-16, de inminencia donde alertaban el riesgo y posibles hechos luctuosos contra los activistas de ASODECAS. Ante éste, las autoridades competentes tampoco reaccionaron.
(con información de: ASESINADO LÍDER CAMPESINO DE CÓRDOBA - Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú –ASODECAS, Jueves 12 de enero de 2017 + JOSÉ YIMER CARTAGENA: EL VALOR DE DECIRLE ‘BASTA’ A LA ECONOMÍA DE LA COCA Por: Juan David Tamayo Mejía - Estudiante de Periodismo UdeA, 30/05/2017)
Información Personal
JOSÉ YIMER CARTAGENA ÚSUGA se desempeñaba, desde hace más de siete años, como líder campesino en toda la zona del sur de Córdoba, más exactamente en el corregimiento de Saiza, del municipio de Tierralta, lugar donde, en los años noventa, las Farc y las AUC provocaron masacres, tomas y desplazamientos.
El cuerpo de José Yimer Cartagena Úsuga fue encontrado el 11 de enero, al mediodía, en un potrero cercano al hospital del municipio de Carepa, en el Urabá antioqueño. Según un líder de la zona, que estuvo entre las primeras personas en ver el cadáver, presentaba más de treinta puñaladas, la lengua cortada y signos de tortura. Aunque aún no hay pronunciamientos oficiales que den cuenta sobre los responsables o motivaciones del asesinato, otros líderes campesinos aseguran que este crimen fue la manera de acallar su labor social con los campesinos del Alto Sinú.
José Yimer se desempeñaba, desde hace más de siete años, como líder campesino en toda la zona del sur de Córdoba, más exactamente en el corregimiento de Saiza, del municipio de Tierralta, lugar donde, en los años noventa, las Farc y las AUC provocaron masacres, tomas y desplazamientos. Desde 2012, trabajaba con la organización Marcha Patriótica y, luego, se unió a la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas), de la cual era vicepresidente.
Esta zona del Nudo de Paramillo, reserva natural donde está enclavado el corregimiento de Saiza, fue por años un fortín cocalero de las Farc. Con la implementación de los Acuerdos de Paz y el traslado del Frente 58 y de la columna Mario Vélez a las zonas de concentración, los líderes y la comunidad en general enfrentan un nuevo panorama: desde la necesidad de cambiar la base de su economía por un esquema de negocio legal hasta aprender a lidiar con la presencia de otros grupos armados ilegales que están llegando a la región, según afirma Andrés Chica, militante de Marcha Patriótica en Córdoba. Chica ve con temor la pretensión de estos grupos de tomarse a la fuerza el control del narcotráfico en esa región estratégica que facilita la salida de la droga al Golfo de Urabá.
Por estas razones, Yimer, junto con la Coordinadora de Organizaciones de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam), trabajaba con los campesinos incentivándolos a entrar a programas de sustitución de cultivos de uso ilícito, pero también presionaba al Gobierno para evitar la erradicación forzada. Osnéider Córdoba, comunicador de Asodecas, recuerda que uno de los objetivos del líder asesinado era la pedagogía de los Acuerdos de Paz con los campesinos para que aceptaran la sustitución. Pero también les enseñaba cómo reaccionar cuando el Ejército llegara a hacer erradicaciones forzadas.
Según un integrante de Asodecas, desde hacía un tiempo se venían oyendo comentarios sobre la incomodidad que generaba la labor social de Yimer y de otros de sus compañeros. Eso quedó confirmado en diciembre de 2016 cuando fue abordado, junto con otro líder campesino, por un integrante de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), quien los agredió físicamente y les advirtió que debían dejar de influenciar a las personas para abandonar el cultivo de coca.
Aunque este hecho fue notificado e ingresado al Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, Luis Carlos Suárez, coordinador de Asodecas, afirma que las autoridades nunca tomaron medidas para proteger la vida del líder. Tampoco se conocen los detalles y las autoridades dicen que las investigaciones continúan.
Pero la última persona en hablar con él, un compañero de Cocam, afirma que el 10 de enero, a las cuatro de la tarde, Yimer se dirigía desde la vereda El Cerro hacia Carepa para asistir a una supuesta reunión en la Alcaldía de ese municipio que había sido citada el día anterior. En el trayecto, una camioneta blanca de alta gama, con hombres armados, hizo detener el vehículo en el que Cartagena se movilizaba. Lo obligaron a subir a dicho carro y partieron con rumbo desconocido. Su cuerpo sin vida fue hallado al otro día con una bolsa en la cabeza y las manos amarradas.
El asesinato ocurrió pese a las denuncias públicas sobre la llegada a esa zona de las AGC y el aumento de intimidaciones y agresiones a líderes. Ese grupo, por medio de un comunicado, negó su responsabilidad en el hecho: “Somos ajenos a las muertes que se siguen presentando de líderes sociales y miembros de Marcha Patriótica”. Además, calificó como “repudiable” la muerte de José Yimer. Sin embargo, las miradas apuntan a esa organización y a su interés de quedarse con el millonario negocio de la coca que antes controlaban las Farc.
Nombre: José Yimer Cartagena Úsuga
Fecha del asesinato: Entre el 10 y el 11 de enero
Condiciones del crimen: El 10 de enero, en la vereda El Cerro de Tierralta, hombres armados se llevaron a Cartagena en una camioneta de alta gama. Su cuerpo fue encontrado al día siguiente en un potrero cercano al hospital de Carepa, con signos de tortura y más de treinta puñaladas.
Hipótesis: Líderes de la zona relacionan el crimen con el trabajo de Cartagena en favor del proceso de sustitución de cultivos. Su propósito era cortar la dependencia de los campesinos de la región a la coca. Esa postura lo enfrentó con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) interesadas en asumir el control de ese negocio tras la salida de las Farc.
Liderazgo: Vicepresidente de la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas), coordinador del Comité Cocalero del Alto Sinú e integrante de Marcha Patriótica.
Contexto regional: El Nudo de Paramillo, que une a Antioquia con el sur de Córdoba, ha sido un territorio con presencia histórica de las Farc y con una predominante economía cocalera. El Acuerdo de Paz y la salida de esa guerrilla hacia los sitios de concentración facilitaron la entrada de las AGC (Fuente: JOSÉ YIMER CARTAGENA: EL VALOR DE DECIRLE ‘BASTA’ A LA ECONOMÍA DE LA COCA Por: Juan David Tamayo Mejía - Estudiante de Periodismo UdeA, 30/05/2017)
Fuentes:
- 1. ASESINADO LÍDER CAMPESINO DE CÓRDOBA - Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú –ASODECAS, Jueves 12 de enero de 2017
- 2. JOSÉ YIMER CARTAGENA: EL VALOR DE DECIRLE ‘BASTA’ A LA ECONOMÍA DE LA COCA Por: Juan David Tamayo Mejía - Estudiante de Periodismo UdeA, 30/05/2017
