En junio de 1972 en un sitio del corregimiento de Jardín de Tamaná, municipio de Cáceres (Antioquia), dos soldados del Batallón Voltígeros y un policía, Santiago Quintero, fusilaron al campesino JOSÉ ACOSTA.
Otro episodio de la violencia militarista y reaccionaria que azota al país desde hace largos años y que se ceba principalmente en humildes gentes del campo, víctimas de los brutales atropellos, la sevicia cobarde y el crimen impune de los esbirros del régimen.