Jhon Jairo Ramirez Olaya
Fuente:
Hechos
El 9 de noviembre de 2015 en Buenaventura, Valle del Cauca, alrededor de las 7:00 p.m, paramilitares ejecutaron al afrocolombiano JHON JAIRO RAMÍREZ OLAYA de 23 años de edad, en el barrio Juan XXIII, calle Once de Noviembre, según denuncia de Voceros de la organización de derechos humanos Rostros y Huellas del Sentir Humano.
Señala la denuncia que: “Pasados 45 minutos fue encontrado en la calle conocida como Cueva de Rolando, con tiros de arma de fuego en su cuerpo. Los tiros fueron propinados por el paramilitar apodado “Chucho”. La víctima fue trasladada hasta la clínica Santa Sofía por la Policía donde llegó sin signos vitales. La desaparición forzosa se presentó mientras los activista de derechos humanos y derechos juveniles del Distrito de Buenaventura LEONARD RENTERIA VALLECILLA y VÍCTOR ÁNGULO ADVÍNCULA, ambos integrantes de la organización de derechos humanos ROSTROS & HUELLAS DEL SENTIR HUMANO, se encontraban realizando actividades organizativas, comunitarias y políticas las cuales servirían para el desarrollo de un taller que se llevaría a cabo en la ciudad de Bogotá. Los jóvenes fueron interrumpidos aproximadamente por 10 sujetos jóvenes, pertenecientes a un grupo paramilitar del barrio San Francisco. Seis de los hombres entraron hasta la vivienda, preguntaron en repetidas ocasiones por John Jairo. Después de un tiempo de querella donde se pretendía evitar que se lo llevaran, el jefe paramilitar lo toma de la mano, lo golpea delante de las personas presentes, incluida la niña Brenda Nicol Rentería Vallecilla 7 años, y sus dos hijas Laura Valentina Rentería Vallecilla de 3 años y Asly Sofía Ramírez Rentería de 10 meses, también fue agredida físicamente Marlen Rentería Vallecilla de 29 años edad compañera sentimental de la víctima, por intentar evitar que lo maltrataran y se lo llevaran. Finalmente fue sacado de su casa forzosamente. Marlen, ante la situación corre por la calle y los victimarios a su vez le gritan frases obscenas y vulgares, y de manera amenazante, el sujeto le dice a Leonard: calma a tu hermana y no se muevan de aquí que ya regresamos por ustedes. Leonard sale a alcanzar a su hermana, y dos de los victimarios lo persiguen, pero logran llegar al Centro de Atención Inmediata, CAI, de la Policía del barrio 14 de Julio. Estando en el CAI, llegan dos personas que se movilizaban en una motocicleta, una de ellas era Agustina, compañera sentimental de un conocido jefe paramilitar llamado “Mauri” que se encuentra en la cárcel desde hace aproximadamente 2 años, por el otro lado del CAI llega el hermano de Agustina, en otra motocicleta, quien según información funge como jefe paramilitar en el barrio Juan XXIII. Importante señalar que uno de los armados, apodado “CHOWY”, abordó a Víctor Ángulo Advíncula y le preguntó insistentemente cuál era su barrio. El defensor de derechos humanos reside en el barrio Inmaculada de la comuna 5, que al igual que Juan XXIII y San Francisco son controlados por paramilitares, barrios célebres por la notoria ausencia del Estado y conocidos por los grandes atropellos y violación a los derechos humanos. Asímismo, “CHOWY” miraba y realizaba gestos para tomar la computadora portátil de la organización. Señala la denuncia que dicha situación deja entrever el presunto vínculo entre la estrategia paramilitar y la Policía, dado que las víctimas denuncian que uno de los cuadrantes de la Policía residente en el barrio conocido como la “Mazamorra” tienen una relación cercana de amistad con el jefe de este grupo paramilitar, el cuadrante policial facilita información que le ha permitido a los paramilitares escapar; de igual manera en dicha calle en ocasiones participan conjuntamente en fiestas, otras veces se encuentran para consumir sustancias psicoactivas. Esa situación es conocida porque los vecinos lo han denunciado. Igualmente señala la denuncia que del “plan de choque” y la militarización de la ciudad de Buenaventura hecha por las autoridades, no quedan sino promesas, pues la ausencia y desprotección del Estado colombiano a la comunidad y a los defensores de derechos humanos es evidente”.
Fuentes:
- 1. CINEP/Programa por la Paz - Noche y Niebla 52 • Casos Julio-Diciembre 2015
