El 15 de julio de 1986 en Anorí, Antioquia, NICOLÁS ALBERTO MARIN CANO, minero de 17 años, fue asesinado por los agentes de la Policía Carlos Adolfo Velásquez L., Herminzul Reyes Ibaguen y Juan Mina Rentaría, después de sacarlo de la heladería “El Portal” y dispararle por la espalda con sus carabinas de dotación oficial.
Los agentes enviaron una nota al periódico El Colombiano diciendo que la víctima había opuesto resistencia a su captura y que por tal razón habían utilizado la fuerza. Sin embargo su intencionalidad quedó muy clara cuando los agentes victimarios se presentaron en la exequias del joven insultando y agrediendo a los asistentes al funeral.