El 26 de agosto de 2009 en Tumaco, Nariño, miembros de la banda delincuencial proparamilitar Los Cucarachos pagados por tropas del Ejército Nacional, asesinaron a 12 INDIGENAS de la comunidad Rosario, Resguardo Indígena Awá Gran Rosario. Los víctimarios llegaron con prendas de uso militar y pasamontañas a eso de las 5: 30 a.m y dispararon contra las personas que se encontraban en la casa de habitación lo que produjo la muerte a TULIA GARCÍA, AMADO ALVARO NASTACUÁS; FABIO TAICÚS GARCÍA; ZULIA GUANGA GARCÍA y su hijo ALEXÁNDER RODRÍGUEZ GUANGA; ANDY YAZMÍN RODRÍGUEZ GUANGA; JUANA CARMELA GUANGA y su hijo YEISON FERNEY GUANGA de 5 meses de edad; LAURENCIO GARCÍA y sus hijos LUIS EDUARDO GARCÍA y JANER LAURENCIO GARCÍA y UNA PERSONA no identificada.
Relata la fuente: “ El 26 de agosto de 2009 en Tumaco, Nariño, tropas del Ejército Nacional pagaron para que miembros de la banda delincuencial proparamilitar Los Cucarachos asesinaran a la indígena Tulia García, única testigo sobreviviente de los hechos ocurridos el día 23 de mayo de 2009, fecha en la cual fue asesinado su esposo Gonzalo Rodríguez, por parte del Ejercito Nacional y presentado como guerrillero dado de baja en combate, falso positivo documentado entre otros por la Defensoría del Pueblo de Nariño.
Posteriormente los integrantes de esta banda delincuencial han sido asesinados por paramilitares al servicio del Ejército Nacional. Las víctimas se encontraban en la comunidad Rosario, Resguardo Indígena Awá Gran Rosario, jurisdicción del municipio de Tumaco, departamento de Nariño. Tulia en varias ocasiones había manifestado las amenazas en contra de su vida y la de sus familiares, que según ella habían hecho los militares implicados. Los víctimarios llegaron con prendas de uso militar y pasamontañas a eso de las 5: 30 a.m y dispararon contra las personas que se encontraban en la casa de habitación lo que produjo la muerte a 12 personas, entre ellos Tulia y 3 niños y resultaron heridas 3 personas más. 10 de las víctimas hacían parte de la organización CAMAWARI y pertenecían a los resguardos de Vegas Chagüí Chimbuza y Milagroso Integrado Cuaiquer Viejo. Las víctimas se habían trasladado al resguardo El Gran Rosario por razones de trabajo. Ellos son: Amado Alvaro Nastacuás; Fabio Taicús García; Zulia Guanga García y su hijo Alexánder Rodríguez Guanga; Andy Yazmín Rodríguez Guanga; Juana Carmela Guanga y su hijo Yeison Ferney Guanga de 5 meses de edad; Laurencio García y sus hijos Luis Eduardo García y Janer Laurencio García.
Al respecto señaló la UNIPA: «...De los 77 indígenas asesinados en Colombia en lo que iba corrido del año 2009, 38 eran parte de la familia Awá, por eso no se entiende que el gobierno diga que aquí no está pasando nada. Aunque a nuestro territorio se han acercado recientemente personalidades como el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de los Pueblos Indígenas, James Anaya, ante la alerta emitida por la organización indígena UNIPA sobre el riesgo de extinción al que se ha condenado a nuestro pueblo, las condiciones para la protección de nuestros derechos humanos permanecen ausentes y, por el contrario, nuestras exigencias generan aún más señalamientos y estigmatizaciones gubernamentales.
Por su parte de organización Camawari señaló: “Como organización condenamos enérgicamente estos hechos. Y le advertimos a todos los actores armados legales e ilegales que hacen parte del conflicto, que no daremos nuestro brazo a torcer. Que a pesar de que ellos se empeñen en exterminarnos, nosotros permaneceremos en resistencia, como lo estamos haciendo desde hace más de 500 años.
Estamos seguros que estas muertes, sumadas a todas las que han sucedido a lo largo del año entre el pueblo Awá, son parte de una estrategia encaminada a expulsarnos de nuestro territorio, el cual es apetecido por su ubicación estratégica y por las riquezas que alberga. El afán de lucro que caracteriza el modelo económico y político que vivimos en Colombia no tiene consideración alguna. Las multinacionales y sus agentes, los empresarios del narcotráfico, los mercaderes de la guerra, quieren que nos vayamos. Pero nosotros no estamos dispuestos a ceder un centímetro¨.
De igual forma el CPDH Nariño señaló: “Este nuevo crimen se da en el marco de alta presencia del Ejército Grupo Cabal de Ipiales y Batallón de la Armada de Tumaco pertenecientes a la recién creada Brigada 23, con alta presencia también de grupos paramilitares como Los Rastrojos, quienes se pasean tranquilamente por la vía Junín Tumaco sin que haya un control de parte del Estado. A esto se agregan las operaciones “antinarcóticos” realizadas por contratistas norteamericanos y mariners que actúan en la zona sin ningún control¨.
Fuentes:
1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 40 Casos Julio/Diciembre 2009