Mauricio Gonzalez
Fuente:
Hechos
El 8 de octubre de 2008 en Coello, Tolima, militares de la Brigada 6 del Ejército Nacional ejecutaron a MAURICIO GONZALEZ y detuvieron arbitrariamente a Deivy Cristancho, Ricardo Andres Rincon y Wiston Hinestroza. Las víctimas fueron presentadas por parte de los militares en el periódico El Nuevo Día, página 8B del 11 de octubre, como guerrilleros del Frente Cajamarca de las FARC-EP, quienes habían sostenido un combate con los militares en la vereda Pericos, muriendo un guerrillero y tres más fueron privados de la libertad.
Según la fuente las víctimas, tres jóvenes que viajaron en compañía de Mauricio González hacia el sector de Pericos, en Coello-Cocora, con el fin de comprar materiales, para la elaboración de canastas de mimbre, aseguran que el joven asesinado no era ningún guerrillero: «Ellos dicen que el Ejército los detuvo de manera ilegal y después de maltratar a González dispararon en su contra, sin que este llevara ninguna arma consigo. Nosotros ibamos subiendo por el camino nos encontramos con un grupo de civiles, porque no tenían prendas militares, nos requisaron y nos pidieron papeles, de repente salió uno de ellos ofendiendo a Mauricio y pegándole en la cara, como pudo él se levantó y salió corriendo y fue cuando lo agarraron a tiros (...) Aseguran que su compañero salió a correr para evitar que lo siguieran golpeando con patadas y el fusil de un militar y sin que le dijeran que se detuviera los militares dispararon contra él y lo mataron. Ellos no tenían uniformes, incluso uno de ellos no tenía botas militares sino de caucho, por eso no creíamos que eran del Ejército, después fue que empezaron a subir y bajar de la montaña varios uniformados que dijeron que él era un guerrillero sin conocerlo (...) Dijeron que después de que Mauricio González cayó muerto les dijeron que ellos eran guerrilleros y que iban a la zona a cobrar una extorsión a un campesino de la zona. Antes de que el militar ese saliera a golpearlo ya nos habían requisado y no nos encontraron nada, no teníamos armas, ni nada, por eso nos tenían ahí parados, ni nos dejaban subir ni bajar del sitio (...) Los jóvenes afirman que una vez los sacaron del sitio, al llegar al Cantón Pijao los dejaron toda la tarde allí y al anochecer, un militar les dijo que la única forma para dejarlos en libertad era que firmaran un acta en la que aseguraran que no conocían a González. Nos dijo, vea lo mejor que pueden hacer es lavarse las manos y digan que no lo conocían, nosotros nos pusimos de acuerdo, firmamos y nos dejaron ir. Ellos decían que él era guerrillero, pero yo lo conocía a él y a la familia y ellos toda la vida vivieron de hacer artesanías, yo ya había trabajado para él durante una temporada y por eso iba con él para allá(...) Dijeron que cuando estuvieron en el sitio donde ocurrieron los supuestos combates un militar los amenazó con asesinarlos. Cuando estábamos allá un militar nos dijo que eramos unos hijue... matémoslos y los metemos en un hueco (...)».
Agrega la denuncia que: «Pese a que el Ejército informó en su boletín de prensa, que en el operativo había sido dado de baja un presunto extorsionista y capturados otros tres, los jóvenes nunca fueron presentados ante ninguna autoridad para su judicialización. Aunque ya declararon ante la Fiscalía lo sucedido, los muchachos temen que algo pueda pasar con ellos, por denunciar que el Ejército habría cometido un error al asesinar a una persona, que no pertenecía a las FARC».
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 38 Casos Julio/Diciembre 2008
