El 26 de marzo de 2008 en Cunday, Tolima, tropas del Ejército Nacional ejecutaron en zona rural a JOSÉ WILMAR GIRALDO VARGAS, a quien posteriormente presentaron como guerrillero muerto en combate. Según familiares de José Wilmar, la última vez que se comunicaron con él fue en la tarde del 25 de marzo de 2008, unas horas antes de que fuera “dado de baja”. Su cadáver fue entregado a su mamá y a algunos de los familiares el día 17 de marzo de 2010, pues se hallaba sepultado como NN en el cementerio San Bonifacio, municipio de Ibagué. La mamá de la víctima manifestó que: “Mi hijo no era un guerrillero, él podía tener problemas pero yo lo conocía y sé que todo lo que tuviera que ver con Ejército le causaba miedo (...) la muerte de mi hijo fue en circunstancias extrañas y lo único que quiero es esclarecer el hecho porque mi muchacho no era ningún guerrillero”. Por su parte uno de los abogados contratados por la familia Vargas, expresó que: “Este hecho es vergonzoso y se demuestra que por la presión política impartida por la misma Presidencia de la República miembros de la Fuerza Pública, en este caso el Ejército, para demostrar positivos, atenta contra la vida de seres humanos inocentes. El único error que cometió José Wilmar fue ser una presa fácil del Ejército que de la tarde a la madrugada lo convirtió en guerrillero”.
Fuentes:
1. CINEP Banco De Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 42 Casos Julio/Diciembre 2010 (Actualizaciones)