El 6 de marzo de 2008 en Tunja, Boyacá, tropas pertenecientes al Batallón Tarqui, adscrito a la Brigada 1 del Ejército Nacional, ejecutaron al joven MAURICIO HERNÁNDEZ CUADRADO quien trabajaba como voceador de rutas de buses, ”revoleador”, en la Terminal de transportes de Tunja. Según la denuncia: “(…) Dos militares le propusieron un trabajo en Socotá; él aceptó; lo subieron al carro y desde ese momento desapareció de Tunja. Los militares lo llevaron hasta la vereda Comeza Bajo del municipio de Socotá, donde lo ejecutaron con varios disparos.
Según la denuncia: «Cuando el joven desapareció sus familiares interpusieron una denuncia y el día 12 del mismo mes la madre del joven recibió una llamada para que viajara al municipio de Duitama a reconocer el cuerpo de un hombre que aparecía como NN. Allí ella reconoció el cadáver de su hijo que tenía dos disparos en la cabeza, dos en la espalda, uno en la ingle y otro en sus piernas, al momento del reconocimiento la mamá del joven se dio cuenta que él tenía puesta una correa similar a las que usan los militares y el resto de la ropa era de civil. Mediante comunicado público el Ejército dio a conocer que el cadáver correspondía a un reconocido guerrillero conocido con el alias de «Mauricio», muerto en combate en zona rural del municipio de Socotá y a la familia sólo se le permitió sepultarlo hasta el día 1 de abril de 2008. La madre del joven ha denunciado públicamente la ejecución extrajudicial de su hijo, y a causa de esto ha recibido amenazas de parte de dos hombres encapuchados que fueron a buscarla a su casa advirtiéndole que no debe hablar más sobre esto, porque de lo contrario a ella le puede suceder lo mismo que a su hijo». Bajo similares circunstancias y utilizando el mismo vehículo el 9 de febrero de 2007 militares ejecutaron al joven Pedro Jesús Vega, a quien también presentaron como guerrillero muerto en combate. Por estos hechos, en octubre de 2010 el Juez Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo condenó por los delitos de Homicidio en Persona Protegida y Secuestro Agravado, al Cabo DIEGO HERNÁN MORENO y al Soldado SEGUNDO YEBRAIL GALVIS NIETO, con una pena de 56 años de cárcel y multa de 5.583 salarios mínimos.