Masacre: SEGOVIA 01-Sep-07
Víctimas en estos hechos: 4 (Asesinadas: 4- Desaparecidas: )
El 6 de septiembre de 2007 en Segovia, Antioquia, paramilitares ejecutaron a JUAN MANUEL CASTAÑO, de 28 años de edad, LUÍS FABIÁN CASTAÑO, de 24 años de edad, JAIRO ANDRÉS PALACIO RAMÍREZ, de 19 años de edad y LEONARDO FABIO ZAPATA. Las víctimas provenían de la ciudad de Pereira (Risaralda). La zona está siendo disputada por las estructuras paramilitares Águilas Negras y AUC en procura del control del mercado de narcóticos que de esta zona es llevada a Caucasia (Antioquia) y posteriormente enviada a mercados de Europa, EE.UU. y Japón vía la costa de los departamentos de Antioquia y Córdoba (1).
En la revista Noche y Niebla No.36, página 97, correspondiente al semestre julio-diciembre de 2007, se publicó con fecha del 6 de septiembre de 2007 la ejecución de cuatro personas, provenientes de la ciudad de Pereira (Risaralda) por parte de paramilitares. Por información posterior se pudo establecer que el hecho sucedió el día 1 de septiembre de 2007 y que fue cometido por militares del Batallón Energético y Vial 8 del Ejército Nacional; igualmente, que las víctimas de las cuales se precisó nombres y apellidos, JUAN MANUEL CASTAÑO ZULETA, LUIS FABIAN CASTAÑO ZULETA, JHAIR ANDRES PALACIO RAMÍREZ y LEONARDO FABIO QUITIAN, fueron presentadas como integrantes de las Águilas Negras abatidos en un operativo en Segovia, Antioquia. Agrega la fuente que por el hecho: "El Tribunal Administrativo de Antioquia condenó a la Nación por el ‘falso positivo’, premeditado. La Sala estudió un testimonio que se presentó en el proceso penal que se lleva por este caso, en el cual un reclutador de nombre Luis Nolberto Serna confiesa que el cabo del Ejército Andrés Caro le solicitó, a través de un sujeto denominado ‘Román’, cuatro jóvenes que no fueran de Medellín para ‘una vuelta’, por lo cual recibió un pago de 4 millones de pesos. Llamé a Román para decirle que tenía a los cuatro muchachos y que viajaban en carro propio. De igual forma yo les había dicho que no había que llevar armas porque las armas las pondría el señor que iniciaba las vueltas que es Román (…) De la vuelta que les había mencionado a los muchachos de Pereira, empecé a notar que realmente era para un falso positivo con el Ejército, para hacerlos pasar como muertos en combate, dice parte del testimonio recopilado por el Tribunal. La Sala señaló que el homicidio de los señores, fue premeditado y no ocurrió en un enfrentamiento como lo quisieron hacer ver los uniformados que participaron en estos hechos. A esto se suma, dijo el Tribunal, que el soldado retirado Hannsen Egey Gómez Ruiz aceptó cargos en marzo de 2015 en otro caso de ‘falso positivo’ en donde sale mencionado el cabo Andrés Caro Mesa y un sujeto Román, que era quien llevaba a las futuras víctimas. El Tribunal también desestimó los argumentos de defensa del Ejército, que indicaban que los cuatro jóvenes eran integrantes de bandas criminales al servicio del narcotráfico, que se utilizó para justificar la acción militar, pues no se allegó ninguna prueba ni estos tenían antecedentes penales. Fueron asesinados por los miembros de la tropa de manera injustificada, siendo presentados como delincuentes de una banda criminal, lo cual no fue más que producto de una invención de los militares para darle apariencia de legalidad y legitimidad a sus actos, dice el fallo" (2).
Fuentes:
1. CINEP/Programa por la Paz - Noche y Niebla No. 54 – Casos Julio-Diciembre 2016 (Actualizaciones 1)
2. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política - Noche y Niebla 36 Casos Julio-Diciembre 2007