Damaris Hoyos Bahos
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Hechos
El 21 de julio de 2007 en Neiva, Huila, miembros de la Policía Nacional ejecutaron de un disparo de revólver en el cuello y otro en uno de sus antebrazos a DAMARIS HOYOS BAHOS, de 24 años de edad.
Según la denuncia: “El crimen de la mujer, madre de cinco niños, ocurrió el 21 de julio de 2007 (a menos de 500 metros del CAI de la Policía al sur de Neiva). El cuerpo de Damaris, de 24 años de edad, fue hallado con un disparo de revólver en el cuello y otro en uno de sus antebrazos. En la cancha de fútbol del barrio Canaima, hacia las siete de la noche, fue la última vez que la joven mujer fue vista, según algunos testigos”.
Agrega la denuncia que: “Lejos de pensar lo que había detrás de todo esto, a la mujer se le dio cristiana sepultura, su familia exigió respuestas pues consideraban que el asesinato más allá de una situación de carácter pasional, tenía otros elementos que las autoridades debían investigar. Durante el desarrollo de la investigación se pudo determinar que Damaris Hoyos Bahos, sostenía una relación sentimental con un miembro de la policía nacional identificado como Wilson Acosta Rodríguez, quien hace una semana fue capturado en un populoso sector de la capital huilense cuando se encontraba en su vivienda. La investigación llegó a un punto tan crucial que se llegó a establecer que Acosta integraba una poderosa banda de delincuentes conformada por varios miembros de la Policía Nacional, lo que obligó al entonces comandante de la institución en el Huila coronel Carrillo, a utilizar la figura del poder discrecional para destituir a siete uniformados. La Policía nunca explicó las motivaciones reales de la salida de estos uniformados, ocurrida a mediados del año anterior. Hoy los ex policías están siendo investigados por concierto para delinquir, incluso se les señala de haber participado en varios crímenes…”.
Agrega la denuncia que: “Según Tello y así consta en los documentos de la investigación, una vez su esposa le confiesa lo que estaba pasando y vienen las recriminaciones de uno y otro lado, de manera extraña y sorprendente Damaris, le empezó a contar acerca de cierto tipo de relaciones que su amante supuestamente tenía con organizaciones al margen de la ley. «Me confesó que este individuo pertenecía a las ‘Águilas Negras’, que trabaja con un grupo de policías corruptos que también hacían parte del mismo grupo. Le pedí explicación del por qué ella se tenía que involucrar en negocios ilícitos con la Policía…”.
Continúa la denuncia que: “Según Tello, Damaris le contó que en las noches salía con el policía a visitar distintos lugares de la ciudad, para cobrar un supuesto impuesto en las denominadas ‘ollas’ donde se expenden drogas. «Él tenía una red con otro grupo de policías, iban hasta las zonas de expendio de drogas y cobraban por dejar vender la mercancía. De igual forma decía que él y los compañeros se repartían el dinero recaudado en esta actividad todos los días y a ella por estar con él le participaban, pues ella realizaba dichos recorridos en mi vehículo particular y era la que lo conducía; lo más inquietante fue saber que se prestaba para hacer entregas a domicilio de armas de fuego que el grupo de policías tenían para alquilar a la delincuencia común; fuera de eso me contó que él y sus compañeros, prestaban servicio de ‘campaneo’ para el ingreso y el paso de las armas, municiones y narcóticos de los demás departamentos», expresó con inquietante seguridad, el hombre que entregó detalles reveladores y que son de conocimiento de las autoridades. Dentro de las indagaciones realizadas por DIARIO DEL HUILA, se pudo conocer que el subintendente Acosta, fue en varias ocasiones comandante del denominado cuerpo élite de policías motorizados que se encargaban de realizar la vigilancia bancaria y prestaba el servicio de escolta a las personas que lo solicitaban para retirar grandes sumas de dinero. «Menos mal que usted averiguó eso, sería muy importante que se investigara la ocurrencia de robos en los bancos, cuando Acosta estaba en ese grupo, pues esto se prestaba para detectar quiénes eran los que hacían movimientos grandes de dinero y poder mandarles a los ladrones para que les hurtaran el dinero, dinero que se repartirían entre todos ellos con los delincuentes comunes », dijo con una seguridad pasmosa Francisco Tello…”.
Concluye la denuncia: “Pero los hechos no se quedaron ahí, la investigación judicial también da cuenta de otras situaciones que comprometen seriamente al uniformado. Francisco Tello, aseguró que el subintendente Acosta, participó en el crimen de un mototaxista al que señalaron de integrante de las Farc. «Damaris me contó de un crimen que se cometió en contra de un supuesto mototaxista que según ellos era un miliciano de las Farc, el cual fue sacado del barrio Los Parques y lo mataron en la vía a Campoalegre, crimen que según ella fue cometido a manos de Acosta, usando mi vehículo particular para transportar a dicho miliciano rumbo a su muerte…”.
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 40 Casos Julio/Diciembre 2009 (Actualizaciones)
