El 22 de marzo de 2007 tropas del Batallón Cisneros ejecutaron en la finca La Paloma de CALARCÁ, Quindío, a los jóvenes JEISON OSPINA RUBIANO, JAIME ANDRÉS CÁRDENAS LONDOÑO y FABER ALEXANDER OSPINA, quienes residían en la vereda La Rochela, a quienes reportaron como banda delincuencial muerta en enfrentamiento y señalada por la Red de Cooperantes del ejército. Habían salido de sus casas a las 7:30 p.m. y sus familiares no supieron más de ellos hasta identificarlos en la morgue de Armenia, donde negaron rotundamente los señalamientos. Además, los cadáveres presentaban tiros de gracia y algunos más de 10 impactos en la espalda