El viernes 16 de marzo de 2007, siendo aproximadamente las 6:00 horas, una patrulla del Ejército Nacional perteneciente al Batallón de Infantería Ramón Nonato Pérez –BIRNO 44 - adscrito a la Brigada XVI, simularon un combate en la Vereda El Triunfo, del municipio de Aguazul, y ejecutaron extrajudicialmente a DANIEL TORRES ARCINIEGAS y a su hijo de 16 años ROQUE JULIO TORRES TORRES. Horas más tarde, la esposa de DANIEL TORRES quiso indagar por la suerte de sus familiares. En ese momento pasó una camioneta que transportaba dos cuerpos sin vida, sin permitir que nadie pudiera verlos. Un soldado le dijo que al parecer se trataba de las personas por las que ella preguntaba; los demás se burlaron de ella, riéndose y haciéndole señales con sus manos indicando la V de victoria. Roque Julio Torres, de 16 años, fue testigo presencial de la Ejecución Extrajudicial de HUGO EDGAR ARAQUE, el 10 de Octubre de 2006, y de FREDY ALEXANDER PÉREZ, el 13 de Agosto de 2006, también perpetradas por militares adscritos a la Brigada XVI con sede en El Yopal.
La eliminación de testigos ha sido un elemento característico del modelo represivo imperante, que lleva incorporados numerosos mecanismos de impunidad que constituyen agravantes de los crímenes. Eliminando los testigos, se eliminan potenciales pruebas dentro de un tipo de justicia que ha llegado a ser “justicia del sólo testimonio”, ya que en el contexto de terror y de miseria en que se aplica el modelo, el testimonio es el elemento probatorio más fácilmente manipulable, ya sea por la amenaza, ya por el soborno, o, en última instancia, por la evaluación arbitraria de la “prueba” testimonial. Aquí no hay duda de que la eliminación de un testigo menor de edad está en el trasfondo de las Ejecuciones Extrajudiciales u Homicidios Intencionales de personas Protegidas.
Fuentes:
1. CINEP Y COSPACC Noche y Niebla - Casanare: Exhumando el Genocidio