El 23 de abril de 2006 en los jóvenes HUGO ARLEY GARCÍA MONTES y JHON HENRY HINCAPIÉ HINCAPIÉ, salieron de MEDELLÍN (Antioquia), donde vivían, hacia SANTA FE DE ANTIOQUIA, a cobrar abonos de CDs que vendían. No se reportaron ante sus familias como habitualmente lo hacían y sus familias comprobaron que no habían llegado a SANTA FE. Desde entonces desaparecieron y sus familias se pusieron a buscarlos. La búsqueda concluyó el 20 de noviembre de 2007, al ser citada la familia de Arley por la Inspección de Policía de SAN CARLOS, Antioquia, a reconocer sus restos que iban a ser exhumados allí. Hugo Arley y Jhon Henry habían sido asesinados por personal militar de la unidad de Contraguerrilla Escorpión del Batallón Granaderos, el mismo día de su desaparición, en la vereda Vallejuelos de SAN CARLOS y reportados como guerrilleros muertos en combate (1).
El 14 de junio de 2006 en Medellín, Antioquia, paramilitares de las AUC, detuvieron arbitrariamente y desaparecieron a los campesinos, JOHN HENRY HINCAPIE y ARLEY GARCÍA en el casco urbano de esta ciudad. Las víctimas habían sido desplazados de áreas rurales del municipio de El Peñol en el 2000 por este mismo grupo. En el 2004 los victimarios, como miembros de la Red de Cooperantes construyeron falsas acusaciones, con las que se fundamento la operación La Roca, siendo más de diez campesinos los que habían sido desplazados por ellos, detenidos bajo la acusación de ser miembros de una organización insurgente. Al precluir la investigación son dejados en libertad y de nuevo son amenazados por este grupo paramilitar, razón por la cual son desplazados forzados hacia la ciudad de Medellín. En esta ciudad empieza de nuevo una persecución contra ellos, en donde son en varias ocasiones amenazados de muerte vía telefónica y sus lugares de residencia vigilados constantemente, hasta el día en que son desaparecidos. Según denuncias presentadas a la Dirección de Fiscalías de Antioquia, el grupo paramilitar lo encabeza Jorge Iván Alzate Ramírez conocido con el alias de “Claudio Redondo” y el cual trabaja en coordinación, según él mismo lo ha manifestado, con el Gaula y la Sijín. A pesar de este hecho, de haber sido ejecutado otro miembro de este grupo de desplazados de existir las denuncias pertinentes, hasta la fecha ninguna autoridad responsable ha velado por la vida e integridad de las víctimas y por el contrario los victimarios siguen gozando de la plena protección del Estado Colombiano (2).
Fuentes:
1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 33 Casos Enero/Junio 2006