El 8 de abril de 2006 en el sitio conocido como el Puente de la Soledad de FILANDIA, Quindío, fueron ejecutados por 30 soldados del Batallón Cisneros de la Brigada 8, a la 1:00 a. m., los jóvenes RAFAEL ANGEL MOLINA y CAMILO ALBERTO BECERRA, quienes fueron llevados al sitio con otras tres personas que lograron huir antes de que las ejecutaran. El ejército adujo que se habían enfrentado a los uniformados que patrullaban el sector y los señaló como extorsionistas, acusaciones que las familias consideran falsas.