Omar Alfredo Osorio Almanza
Fuente:
1. Campesino
Hechos
El 5 de abril de 2006 en Montería, Córdoba, tropas del Ejército Nacional ejecutaron en zona rural a los campesinos, OMAR ALFREDO OSORIO ALMANZA y DALADIER HERRERA OSORIO, a quienes posteriormente presentaron como guerrilleros muertos en combate.
Según la denuncia: «El mayor Óscar Alberto Acuña Arroyo, oficial de Inteligencia, sugirió que la presencia del presidente Álvaro Uribe Vélez en su finca cordobesa de ‘El Ubérrimo’ le daría especial relevancia a una acción de contraguerrillas en algún paraje vecino y acordó entonces con el comandante de un destacamento del Gaula militar y un grupo de soldados profesionales la manera de ejecutarla. «Misión táctica Fénix», fue el nombre asignado a la operación que, sin embargo, no sería genuina ni legal. Según el expediente 5265, radicado en la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía, el mayor Acuña y el capitán Álvaro Camargo, comandante del Gaula, se apoyarían en un informante a sueldo para conseguir a las víctimas del que sería un combate simulado. Ambos estaban convencidos que se anotarían así un éxito adicional en sus folios de vida.
Daladier Herrera Osorio y Omar Alfredo Osorio Almanza, dos jóvenes interesados en conseguir trabajo, se convertirían ese 5 de abril de 2006 en el objetivo de la celada criminal. Jonathan Andrés Barrios, designado por los militares para ‘reclutarlos’, los convenció de que en una finca próxima a Montería había una excelente opción laboral y consiguió llevarlos rumbo a la muerte. En un descampado próximo a la carretera que va de Montería a Sincelejito, un grupo de soldados los esperaba para ‘legalizarlos’. Mientras uno de los soldados les disparaba a quemarropa, sus compañeros hicieron varias ráfagas al aire con el propósito de crear artificialmente un falso combate. De ahí en adelante, el montaje resultaría cada vez más burdo. La orden de la operación militar, basada en la supuesta presencia de una avanzada terrorista en Córdoba, fue redactada sobre un formato utilizado por una unidad militar del Caquetá, y el nombre de este departamento ni siquiera fue modificado por el de Córdoba. Un dictamen de balística obtenido por el juez penal militar, que asumió inicialmente la investigación del caso, señalaba que las armas que aparecieron junto a los cuerpos de los supuestos guerrilleros no funcionaban. Pero cuando el expediente fue asumido por la justicia ordinaria, el dictamen fue adulterado y su sentido era diametralmente opuesto».
Por el hecho la Fiscalía General profirió resolución de acusación contra el mayor Oscar Alberto Acuña Arroyo, el capitán Alvaro Camargo Camargo y los soldados profesionales Fabio Arturo Medina Torreglosa, Luis Alfredo Calume Salgado, Angel Manuel Jiménez Oviedo y Federmán Cura Jaramillo, por homicidio agravado en concurso homogéneo. Los militares fueron implicados por un hombre que se declaró culpable dentro del proceso. Según la Fiscalía, «el delator Jonathan Andrés Barrios Bautista, era uno de los encargados de contactar personas de bajos recursos para ofrecerles trabajo en fincas cercanas a Montería. Una vez aceptado el ofrecimiento, los futuros trabajadores quedaban en manos de un tercero conocido con el alias de «Bebé», quien los enviaba a esa ciudad donde eran conducidos a zona rural para ser asesinados».
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 38 Casos Julio/Diciembre 2008 (Actualizaciones)
