Fausto Andrés Romero
Fuente:
Hechos
El 4 de marzo de 2006 en Anserma, Caldas, tropas adscritas al Batallón Ayacucho, al mando del Coronel Pedro Restrepo Arboleda, Ejército Nacional cubriendo sus rostros con pasamontañas, amenazaron a una mujer campesina, hirieron a su esposo y ejecutaron a un hijo de ésta pareja. El hecho se presentó en la vereda Carmelo Alto, a tres kilómetros del casco urbano de Anserma, a eso de las 11:00 p.m.
Señala la fuente que siendo aproximadamente las 8:00 p.m. tropas del Batallón Ayacucho usando pasamontañas llegaron a las afueras de la casa de la familia Romero y empezaron a llamar en voz baja “Gabrielito... salga. Gabrielito ayúdanos, ábrenos la puerta...”. Dado que no les abrían, de susurros se pasó a gritos “Abrí la puerta hijueputa o la tumbamos”. Al ver que no conseguían su objetivo, los militares allanaron ilegalmente la vivienda de las víctimas, sacaron a éstas de sus camas y las obligaron a tenderse en el suelo mientras revisaban la casa de habitación supuestamente buscando armas. Les gritaban apuntándoles con las armas “¿dónde están las armas?, ¿dónde tienen a esos hijueputas guerrilleros?. Ustedes saben” decía uno de los militares. Los tres campesinos, padre, madre e hijo, insistían en que no sabían de qué les hablaban, “ustedes ya revisaron todo, no nos hagan nada”, suplicaba la familia. La respuesta fue: “ustedes sí saben, díganos o los matamos...”. Inmediatamente sacaron de la casa a FAUSTO ANDRÉS ROMERO. Lo arrastraron unos metros y lo tiraron al piso; pasaron unos minutos de interrogatorio y los gritos de clemencia terminaron con el sonido seco de un disparo. Los militares a quemarropa, le propinaron un tiro en la frente al joven. El proyectil atravesó la cabeza; el joven quedó con vida, pero moriría veinte horas después en un hospital de Manizales.
Luego, los militares regresaron a la casa y sacaron a GABRIEL ROMERO RIVERA. También lo arrastraron. Una segunda retahíla de preguntas y por segunda vez el sonido de un tiro. El militar le disparó en el lado izquierdo de la cara, en esta oportunidad no tuvo la precisión, y a Gabriel Romero Rivera el proyectil le ingresó cerca del pómulo izquierdo y salió por el pómulo derecho sin comprometer su cerebro. Este campesino de 56 años, quedó inconsciente. A la esposa la dejaron dentro de la casa, pero quedó en shock nervioso. Los militares se retiraron del lugar, minutos después, Gabriel reaccionó. Mal herido se arrastró hasta la casa de su hermano, que vive cerca de su finca para pedir ayuda.
Tres días antes de éste hecho, los militares habían detenido arbitrariamente a Gabriel, a un familiar y a un vecino. Los interrogaron y los trataron de colaboradores de la guerrilla, por lo que se prestaban a presentar la queja formal ante la personería de éste municipio. Señala la Personera que Gabriel y los otros dos detenidos se habían acercado a ella y le manifestaron lo sucedido, por lo que ella les solicitó que hicieran una queja formal para lo cual los estaba esperando.
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 33 Casos Enero/Junio 2006
