Ricardo Arias Solís
Fuente:
Hechos
El 4 de enero de 2006 en San Juan del Cesar, La Guajira,fueron detenidos, ejecutados y presentados como muertos en combate por tropas del Batallón Cartagena del Ejército Nacional, los indígenas de la etnia Wiwa CELSO CARRILLO PEREA y RICARDO ARIAS SOLÍS.
Según la fuente: “El 3 de Enero de 2006, miembros del Batallón Cartagena del Ejército Nacional, adscrito a la X Brigada, mandaron a llamar a Celso Carrillo Perea y a Ricardo Arias Solis, de la comunidad de Sabana Joaquina, para presentarse en una finca del mamo (autoridad espiritual de los pueblos de la Sierra Nevada) Ambrosio Chimusquero, en la comunidad de Seminke. Al día siguiente, 4 de Enero de 2006, la comunidad escuchó disparos provenientes de un lugar cercano a las comunidades Kággaba (Kogui) de Mamarongo y Wiwa de Guamaka, localizadas en jurisdicción del municipio de Riohacha, La Guajira. En el transcurso del mismo día diversos medios radiales locales, basados en fuentes oficiales militares, informaron sobre la ocurrencia de un combate y refirieron que tropas del Ejército Nacional habían dado de baja a dos miembros de las FARC identificados con los alias de “Agustín” y “Cesar”.
El 6 de Enero de 2006 los familiares se enteraron, con sorpresa, que los supuestos miembros de las FARC muertos no eran otros que Ricardo Arias Solís y Celso Carrillo Perea. Familiares, miembros y autoridades de la comunidad aseguran que en el grupo de hombres que se llevaron a los dos Wiwa, se encontraban dos desertores y reinsertados de las FARC quienes, actualmente, se encuentran vinculados como informantes y cooperantes al Ejército Nacional, por lo cual rechazan la versión militar que habla sobre los “dados de baja” en un supuesto combate. Señalan los testigos que los miembros del Ejército Nacional implicados en los hechos, llevaban atadas a sus piernas ramas y hojas de árboles para borrar las posibles huellas de los lugares por los cuales transitaban. Celso Carrillo Perea y su familia, se encontraban vinculados a un proyecto de huertas que desarrollaba el CICR en la comunidad de Sabana Joaquina. El grupo del Ejército Nacional implicado en los hechos, llevaba 8 días acampando en la finca del Mamo Ambrosio Chimusquero, quien, además, fue retenido varios días en su misma finca por los miembros del Ejército. Los hombres armados que se llevaron a Ricardo Arias Solís y Celso Carrillo Perea previamente habían estado en la comunidad de Seminke, localizada en el municipio de San Juan del Cesar, La Guajira, buscando al Mamo Ambrosio Chimusquero y al Comisario Mayor Sebastián Mojica, quienes afortunadamente no se encontraban en su comunidad en ese momento. Dadas estas circunstancias Ambrosio Chimusquero y Sebastián Mojica temen por sus vidas y se encuentran bastante atemorizados.
En 2005, como un hecho antecedente a su muerte, Celso Carrillo Perea fue capturado por miembros del Grupo Mecanizado Rondón; estuvo detenido por lapso de 8 días. Una vez puesto en libertad fue advertido por miembros del Ejército Nacional que debía “perderse de inmediato pues no podían responder por lo que los paracos le fueran a hacer”.
