El 19 de diciembre de 2005 aproximadamente a las 11:45 de la mañana, unidades del Batallón Revéiz Pizarro del Ejército Nacional que se encontraban ejecutando la operación “Escudo”, retuvieron, en la vereda Caño Rojo de SARAVENA, Arauca, al ciudadano JORGE ENRIQUE SALAZAR GOMEZ. La retención se produjo en una vía terciaria (carreteable veredal sin asfaltar), para luego proceder los militares a conducirlo a un potrero donde lo ultimaron. El levantamiento del cadáver lo realizaron los militares sin participación alguna de funcionario judicial, ni penal militar ni de la Fiscalía. Los militares adujeron que la muerte de JORGE ENRIQUE se produjo cuando éste y otro individuo habrían disparado a la tropa, habiendo perecido en la reacción armada de la tropa y que al cadáver se le habría encontrado una carabina de pequeño calibre, propaganda subversiva y que al parecer, antes del enfrentamiento, pretendía cometer un atentado terrorista, aunque de nada de esto tenían prueba alguna, pues el occiso era un padre de familia con 4 hijos y los militares evadieron toda norma legal para una investigación.