El 23 de septiembre de 1985 en Bolívar, Santander, un grupo grande de paramilitares llega al corregimiento Gallego en donde se realizaba una reunión de padres de familia, llevándose secuestrados a los hermanos BENIGNO y TIBERIO CEPEDA, de 27 y 22 años de edad respectivamente, a quienes asesinaron unas horas después.