Diana Fince Uriana
Fuente:
Hechos
Masacre: BAHIA PORTETE 18-Abr-04
Víctimas en estos hechos: 42 (Asesinadas: 12- Desaparecidas: 30)
El 18 de abril de 2004 cerca de 100 paramilitares unos vistiendo prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares y otros vestidos de civil irrumpieron violentamente en las rancherías de Bahía Honda, Way, Punto Fijo, Media Luna en Bahía Portete hacia las 7:30 a.m., en donde habitan indígenas de la etnia Wayuu. Allí torturaron y ejecutaron a DOCE PERSONAS, entre ellas a ALBERTO EVERTS FINCE, MARGOT (FINCE) EPINAYU, ROLAN EVERTS FINCE, ROSA CECILIA FINCE y URIANA RUBEN EPINAYU, y desaparecieron a 30 PERSONAS más causando el desplazamiento forzado de más de 300 personas hacia Venezuela.
Indica una de las fuentes que “Llegaron maltratándonos y violando nuestras hijas, torturando a niños para que hablaran donde se encontraban sus padres”. Algunas versiones dicen que a los niños los quemaron; en algunas partes de la comunidad se encontraron parte de algunos miembros de los cuerpos de los niños”. Así mismo Rubén Epinayú fue amarrado y arrastrado de un carro aproximadamente un kilómetro y luego le dieron un impacto de bala en la cabeza. Los paramilitares saquearon los ranchos, profanaron los cementerios, hurtaron Las Tumas (piedras preciosas para el trueque, el pago de dotes y deudas). Es de anotar que en esta región se proyectan grandes mega proyectos como “la ampliación de Puerto Bolívar para la exportación del carbón del cerrejón, la explotación de la gran plataforma gasífera y petrolera marítima y la implementación de parque eólico de las Empresa Públicas de Medellín” (1).
Los hechos ocurrieron el 18 de abril de 2004, cuando llegaron a Bahía Portete Alta Guajira, entre cuarenta o cincuenta paramilitares del Frente Contrainsurgencia Wayuu, unos usando prendas militares, algunos de civil, muchos indígenas con pasamontañas y guaireñas, entre ellos, tres mujeres, hermanas de José María Barros Ipuana, conocido como Chema Bala.
Siendo asesinadas Diana Fince de 40 años, Reina Fince de 13 años, Margarita Margoth Fince de 70 años de edad, y Rosa Fince Uriana de 46 años y Rubén Epinayú de 18 años. También hace mención de las niñas. Una de 5 y otra de 7 años, que sobre las que no se tiene certeza si sobrevivieron a la masacre (2).
En su investigación, el Grupo de Memoria Histórica estableció que la masacre fue planeada y coordinada por ‘Jorge 40’ y por Arnulfo Sánchez alias ‘Pablo’, jefe del FCW en la alta Guajira, en compañía de ‘Chema Bala’. Un día antes de la masacre, un sargento del Batallón Cartagena a quien llamaban ‘Felipe’ transportó a los paramilitares desde Carraipía hasta la alta Guajira en dos carros y pasaron, sin problema, varios retenes. El informe cuenta que el 18 de abril entre 40 y 50 paramilitares, distribuidos en cinco camionetas y una moto, llegaron a Portete a las siete de la mañana.
La Fiscalía encontró en sus investigaciones que fueron 40 los hombres que llegaron a Portete, y que venían con el mandato explícito de encontrar a los hombres de la familia Fince y como no los hallaron torturaron a mujeres y niños, y como no consiguieron que hablaran mataron a unas mujeres.
Los testimonios recogidos por el informe del Grupo de Memoria es similar. Aseguran que los paramilitares llegaron con lista en mano identificando a miembros de algunas familias como los Fince Uriana, los Fince Epinayú, los Cuadrado Fince y los Ballesteros Epinayú. “Durante el recorrido, los victimarios entran a las casas de quienes tenían en sus listas y eran reconocidos por las mujeres (que los acompañaban) y los informantes locales” explica el informe. Sacaron de sus casas a Margoth Fince Epinayú, a Rosa Cecilia Fince y a Rubén Epinayu y las torturaron y asesinaron.
Otras tres mujeres que se llevaron, al Diana Fince Uriana, Reina Fince Pushaina y una tercera que no ha sido identificada, nunca más aparecieron. Las investigaciones judiciales dieron cuenta de los mismos tres muertos (con nombres ligeramente cambiados) y de las dos desaparecidas. Reportó además tres heridos, Moyo Perez Uriana, Lilia Epinayu y Tito Aguilar Epinayu.
Los paramilitares cortaron las cabezas de las matronas wayúu, sin importar su edad y el respeto que tenían en su comunidad, y las clavaron en estacas a las puertas de los ranchos.
La masacre causó tal terror que la gente de la ranchería salió despavorida. La Fiscalía determinó que únicamente por la masacre se desplazaron 350 personas. Pero un reporte de la Defensoría del Pueblo pudo identificar a 888 personas en situación de desplazamiento de la comunidad wayúu viviendo temporalmente en Maicao, Uribia y Maracaibo en Venezuela, a raíz de la arremetida paramilitar. Las violaciones a los derechos de estos pueblos indígenas no pararon con la masacre. Los líderes de Portete las han denunciado por seis años consecutivos, y los han amenazado por ello (3).
Fuentes:
- 1. CINEP Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla 29 Casos Enero/Junio 2004
- 2. Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación
- 3. LA MASACRE DE BAHÍA PORTETE - verdadabierta.com, martes 19 de Abril de 2011
