Reinaldo Salinas
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Hechos
El martes 2 de diciembre de 2003, cinco paramilitares que se movilizaban en un vehículo camioneta modelo LUV, marca Chevrolet de estacas, con la aquiescencia de tropas del Batallón 21 Vargas del Ejército Nacional, ejecutaron a los pobladores DOMINGO CÁRDENAS y REINALDO SALINAS. El hecho sucedió luego de que los ''civiles'' armados de la estrategia encubierta irrumpieran, hacia las 23:00 horas, en las viviendas de las víctimas, ubicadas en el barrio La Independencia. A Domingo, simpatizante del Partido Comunista Colombiano, lo golpearon con la parte metálica de una correa en varias partes del cuerpo, luego de sacarlo de su casa, mientras a sus hijos, quienes opusieron resistencia a la detención de su padre, los ultrajaron, los golpearon y los amenazaron de muerte. Simultáneamente los paramilitares sacaron por la fuerza de su casa a Reinaldo. Los paramilitares amenazaron de muerte a todos los vecinos quienes gritaban pidiendo auxilio y les anunciaron que si denunciaban el hecho, ellos también se morirían. Domingo y Reinaldo fueron llevados en una camioneta por la avenida principal de El Castillo, vía a Medellín del Ariari, quedando como desaparecidos. Posteriormente, el día 4, el cadáver de Domingo fue hallado en el sitio Tres Esquinas con signos de tortura: le habían levantado las uñas de pies y manos, le habían sacado los ojos y le habían propinado puñaladas por todo el cuerpo. El día 12 fue hallado el cadáver de Reinaldo con un impacto de bala en la cabeza, a orillas del río Quiebra Patas, en la vía que de El Castillo conduce al municipio de Granada. Entre tanto, el casco urbano de El Castillo y sus vías de acceso permanecieron vigiladas por soldados del Batallón 21 Vargas mientras al mismo tiempo los ''civiles'' armados de la estrategia encubierta o paramilitar del Estado, en trajes civiles, patrullaban en sus motos DTK 125, los cascos urbanos de El Castillo y Medellín del Ariari''.
La Detención Ilegal y Arbitraria, la Desaparición Forzada, la Tortura y la Ejecución Extrajudicial, como violaciones extremas de los derechos del ser humano, que se replican como Tortura y Homicidio Intencional de Personas Protegidas al infringir también el DIH bajo estas modalidades, refuerzan el crimen de la Amenaza, contemplado en ambos sistemas de protección, no sólo contra las familias de las víctimas sino contra toda la población que presencia los horrores y grita pidiendo auxilio en absoluta desprotección, ya que la connivencia de agentes regulares y e irregulares del Estado constituye un parámetro que confiere la máxima gravedad a la Amenaza, la cual invalida, por sus alcances, otros numerosos derechos humanos, colocando su ejercicio bajo una hipoteca de chantaje que los anula.
Fuentes:
- 1. CINEP, CIJyP, SINTRAGRIM, DH BAJORIARI - Ariari: Memoria y Resistencia CRONOLOGÍA DE LOS CRÍMENES DEL ARIARI, META 2002 – 2008
