El jueves 23 de octubre de 2003, CARLOS ALFONSO VIASUS, de 23 años de edad, fue ejecutado extrajudicialmente en la vía de Aguazul (Casanare) a Pajarito (Boyacá), cerca del puente sobre el Río Cusiana. Se desempeñaba como matarife en Pajarito, razón por la cual ese día salió de su casa a las 2:00 horas de la mañana, desde la vereda San Benito, de Aguazul; tomó su bicicleta y se dirigió a Pajarito a sacrificar la res que había dejado lista para expender en el mercado del domingo. Unos metros antes del puente sobre el río Cusiana fue detenido por miembros del Ejército Nacional, quienes lo amarraron a un árbol, lo vistieron de camuflado, le colocaron una granada y una pistola en la mano y después le dispararon por la espalda. Para justificar los hechos, armaron un tiroteo a eso de las 3:00 horas de la mañana. Cuando su esposa se enteró de lo sucedido, fue a pedir explicaciones a los miembros del grupo militar que lo asesinó; ellos se enojaron, la insultaron y quisieron pegarle con la culata de los fusiles.
Se configura aquí una Ejecución Extrajudicial como violación a los derechos humanos, simultáneamente considerada como Homicidio Intencional de Persona Protegida, en cuando infracción grave al DIH. A la vez el hecho revela todas las características del “Falso Positivo”, consistente en asesinar civiles desarmados y luego acondicionar los cadáveres y escenarios para presentarlos como “combatientes muertos en combate”, con el fin de darle apariencia “legal” al crimen.
Fuentes:
1. CINEP Y COSPACC Noche y Niebla - Casanare: Exhumando el Genocidio