Diego Alejandro Ramírez Florez
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Hechos
El 5 de octubre de 2003, la Compañía “Ballesta” del Batallón de Contraguerrilla 35 adscrita a la Brigada 17, reportó un combate con miembros de las FARC en la vereda Maravillo del municipio de Urrao, en el cual había muerto el supuesto guerrillero DIEGO ALEJANDRO RAMÍREZ FLOREZ, alias “Alcides” o “El Palo” a quien le habrían incautado armamento. El Juez resaltó la poca importancia que los informes de este caso le conceden al Derecho a la Vida, dada la precariedad con que se registran las circunstancias de tiempo, modo y lugar, comenzando por la fecha que resulta incierta, pues se registran varias. El informe del comandante de la Compañía Ballesta, Subteniente ROELFI QUEVEDO MURCIA, relata un ataque de la guerrilla que mantuvo por tres horas a las tropas en resistencia hasta que lograron realizar una operación de envolvimiento que llevó a abatir al jefe de escuadra. El Juez no considera creíble, desde la lógica militar, que una maniobra de envolvimiento, que corta toda línea de comunicación, haya concluido con la baja de un solo guerrillero y ninguno herido ni capturado. Por su parte la necropsia reveló signos de arrastre post mortem y un uso excesivo de fuego que violaba toda norma de proporcionalidad. Ninguna prueba fue preservada de contaminación: el cadáver se llevó sin autorización judicial alguna al cementerio de Urrao donde se hizo la necropsia, sin embalaje legal ni prueba de residuos de disparo y el Batallón no envió órdenes de operaciones ni listado de participantes ni éstos han comparecido a indagatorias. Al no tener sustento probatorio alguno la “muerte en combate”, el caso fue remitido el 1° de agosto bajo el Radicado 078 a la Unidad Nacional de Fiscalías de Derechos Humanos para que se investigue como Ejecución Extrajudicial o Arbitraria.
