El domingo 8 de junio de 2003, integrantes de la estrategia militar encubierta o paramilitar del Estado, ejecutaron al campesino ESTEBAN DAZA, quien había sido detenido y ocultado por los ''civiles'' armados de la estructura paramilitar, en la vereda La Esmeralda. Su cadáver apareció cinco días después a la altura de la vereda Caño Lindo, en la vía que conduce de la vereda Miravalles al municipio de Lejanías. Esteban había retornado del municipio de Villavicencio, donde estuvo desplazado, a su finca, y cuando lo detuvieron, él volvía a salir a causa de nuevas amenazas de los agentes encubiertos del Estado.
La sucesión de Amenazas de muerte y Desplazamientos Forzados, a la vez que tejen la tragedia concreta de esta víctima, señalan las violaciones graves a los derechos humanos fundamentales que aquí tomaron cuerpo y que están tipificadas en el derecho internacional de los derechos humanos, las que a la vez constituyen infracciones al DIH, rematando en la Ejecución Extrajudicial (definida en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos) u Homicidio Intencional de Persona Protegida (como la tipifica el DIH).
Fuentes:
1. CINEP, CIJyP, SINTRAGRIM, DH BAJORIARI - Ariari: Memoria y Resistencia CRONOLOGÍA DE LOS CRÍMENES DEL ARIARI, META 2002 – 2008