El 1 de marzo de 2003 en Chámeza, Casanare, JOSE ELI LAVERDE CONTRERAS, 27 años de edad, había ido a trabajar junto con su hermano SAUL LAVERDE CONTRERAS, de 22 años de edad, en la finca del finado ALEJANDRO SUÁREZ, quien en esa época aún vivía, aquellos se encontraban trabajando porque eso era lo que sabían hacer. Después de que se los llevaron entonces se supo como a los tres días de su desaparición. Algunos familiares fueron a la finca del señor ALEJANDRO SUÁREZ, donde se encontraron con los tipos que decían pertenecer a las Autodefensas. En el encuentro y luego del saludo, los familiares les preguntaron a los paramilitares si ellos tenían por su cuenta a los hermanos Laverde Contreras, inmediatamente uno de ellos mandó a los familiares con otro paramilitar, a quien ordenó que los llevara a donde el comandante. Llegaron allá y se saludaron con el que se presentó como el comandante, luego preguntaron por los hermanos Laverde Contreras, él inmediatamente sacó un papel con una lista, la que reviso y después preguntó que cuántos hijos tenían, respondieron que tenían seis varones y dos mujeres y que entre estos figuraban los que estaban desaparecidos. Los familiares les dijeron que sabían perfectamente que ellos, los que se presentaban como paramilitares, tenían a los hermanos Laverde Contreras, el comandante contestó que ellos no tenían nada que ver con esos dos muchachos, que de pronto los debía tener era la guerrilla. Los familiares le insistieron y le decían que habías sido sus hombres quienes se los habían llevado; él respondió que de pronto había sido otro grupo de ellos que estaban por allá más arriba. Entonces mandaron a los familiares con dos muchachos de las mismas Autodefensas para otro grupo. A uno de los familiares lo llevaron hasta la ramada de don ALEJANDRO SUÁREZ y ahí lo tuvieron esa noche y luego al otro día como a eso de las 2:00 de la tarde, lo volvieron a llevar al lugar del encuentro inicial. En ese momento los paramilitares le dijeron a la familia que los dejaban ir a la casa y que la desocuparan en dos días porque de lo contrario si los volvían a encontrar allí, los matarían a todos.