1. Paramilitares (AUC Autodefensas Unidas de Colombia)
Hechos
Masacre: PAYA Y PÚCURO 18-Ene-03
Víctimas en estos hechos: 4 (Asesinadas: 4- Desaparecidas: 0)
El 18 de enero de 2003 en la frontera con Panamá, paramilitares de las AUC ejecutaron extrajudicialmente a ERNESTO AYALA, GILBERTO VASQUEZ, LUIS ENRIQUE MARTINEZ y PASCUAL AYALA, líderes indígenas del pueblo Kuna. El hecho ocurrió hacia las 4:00 p.m., cuando los victimarios irrumpieron violentamente las comunidades indígenas Kuna de Paya y Pucuro, robando los enseres y animales de propiedad de dichas comunidades y procedieron a incendiar las viviendas. La acción originó el desplazamiento forzado de los pobladores hacia otros lugares (1).
Según las versiones de los lugareños, un grupo de 150 integrantes de las paramilitares Autodefensas Unidas Campesinas de Urabá (ACUU) asesinaron el pasado sábado en Paya a Ernesto Ayala, jefe cacique; San Pascual Ayala, segundo cacique, y Luis Enrique Martínez, comisario de esta aldea. ''Encontramos los tres cadáveres macheteados y con disparos en la cabeza en las montañas y aún no hemos rescatado sus cuerpos porque el terreno fue minado por los 'paras''', indicó el lugareño Luis Caicedo. De igual forma se comprobó que los paramilitares le quitaron la vida a Gilberto Vásquez, cacique principal de la población vecina de Púcuro. Su cadáver -con un disparo en la parte de atrás de la cabeza- fue dejado dentro de su casa en esta aldea. Migdonio Batista, un corresponsal de la emisora Voz sin Frontera del Darién, que reside en Paya, indicó que los paramilitares, además de asesinar a las autoridades de ese poblado, se robaron todos los enseres que había en el único kiosco del pueblo. También dijo que los hombres armados se llevaron las gallinas, patos y puercos y asesinaron los perros. Al salir del pueblo enterraron explosivos en los caminos para facilitar su huida y evitar ser perseguidos. Víctor Martínez, otro residente, explicó que desde el sábado pasado en horas de la tarde, cuando fueron atacados por los insurgentes colombianos, los moradores no comen nada y solo tienen el agua del río para ingerir y que, después de 48 horas de ocurridos los hechos, la Policía Nacional no se ha apersonado al lugar para brindarles ayuda y protección. La Prensa pudo comprobar que en Paya, dos días después del ataque armado, no había ninguna unidad de la policía fronteriza. Isidro Ayala, cuyo padre fue asesinado en esta incursión, manifestó que los indígenas tuvieron que enfrentarse a los paramilitares con arcos y flechas y con algunos maderos para defender sus ranchos y sus familiares ''porque no hay ningún policía en este lugar desde hace dos años''. Paya es una comunidad de 530 habitantes indígenas localizada en las montañas de Pinogana y a unas dos horas a pie del límite fronterizo con Colombia. Después del ataque, en Paya solo quedan unos 50 residentes. El resto se refugió en la comunidad de Boca de Cupe o en las montañas cercanas (2).
Fuentes:
1. CINEP & JUSTICIA Y PAZ Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política - Noche y Niebla 27 Enero/Junio 2003