Nilson Hernández Jerez
Fuente:
Hechos
El 24 de septiembre de 2002 en Cantagallo, Bolívar, Tropas del Batallón Antiaéreo Nueva Granada, de la Brigada 5 del Ejército Nacional ejecutaron a FLORENTINO CASTELLARES GIL y su hijastro NILSON HERNÁNDEZ JEREZ, de nueve años de edad, hirieron a dos personas más, entre ellas a Monguí Jerez Suárez, madre del niño, a quien le amputaron una pierna y un brazo y detuvieron arbitrariamente a cuatro personas. El hecho sucedió luego que los militares irrumpieran en horas de la mañana en la vereda Brisas de Yanacué. Florentino y Nilson, fueron presentados por el Ejército como muertos durante un combate con guerrilleros del Frente 24 de las FARC-EP.
Según la fuente: “En el hecho resultó con heridas de consideración la madre del menor de edad Monguí Jérez (...) Según el parte médico a la mujer le tuvieron que amputar un brazo y una pierna. Las autoridades castrenses informaron que durante el combate ocurrido en horas de la mañana dos subversivos murieron y 4 más fueron capturados (...) El coronel Andrés Leonardo Rodríguez Fernández, comandante del batallón Plan Especial Energético y Vial No. 7, aseguró que murieron como consecuencia de la flagrante violación de los derechos humanos por parte de estos bandidos, que hostigaron el helicóptero cuando movilizaba per sonal médico, un sacerdote y ayuda humanitaria para atender a los heridos de esta familia (...) La situación se agravó porque no permitieron que se prestara ayuda a los heridos. Qué distinto hubiera sido haber podido salvarle la vida al niño y su padrastro. El coronel Lucio Javier Latorre Rojas, comandante del batallón Antiaéreo Nueva Granada confirmó que el incidente se registró en desarrollo de la operación Júbilo, cuando por intermedio de la Red de Cooperantes se tuvo conocimiento de la avanzada de una célula subversiva hacia la vereda de Yanacué”.
Agrega la fuente que sin embargo Monguí Jérez: “Culpó al Ejército, del que dijo entró a su hogar disparando mientras dormían. Sin ninguna explicación (...)”. Refiriéndose a su esposo Florentino y a su hijo Nilson relató “A él me le pegaron un tiro en el pecho, y a mi pelao se lo tragó una bala grande que le metieron... quedó muertecito enseguida (...)”.
Continúa diciendo la fuente que: “Eran las 5:30 de la madrugada cuando entraron a la casa y nos encendieron a plomo. Acabaron con mi hijo, mi marido y con medio cuerpo mío. Dijeron que eran del Ejército buscando a la guerrilla, pero cómo y por qué iban a buscar la guerrilla en mi casa... qué iba a estar ahí si estaban en la montaña (...) no es cierto que fueran a auxiliarnos en un helicóptero, ahí viajaban los que venían a hacer el levantamiento y eso fue mucho después de la plomacera. Los soldados entraron a nuestra pieza (...) No se cómo no nos acabaron a todos, porque en la pieza estábamos con otros dos niños. A ellos los salvé con mi sangre, porque aún con la mano colgando de pellejos pude untarlos... les dije quédense quieticos para que crean que están muertos. Por más que lo pensaba decía no encontrar explicación alguna sobre lo ocurrido. No sé por qué llegaron a mi pieza y nos encendieron a plomo, tumbaron las dos puertas, los mataron y de (...) no nos bajaron”. Una alta fuente del Batallón Nueva Granada “admitió que la tropa ingresó a la casa pero para auxiliar a la señora y a sufamilia..”.
Complementa la fuente diciendo que líderes campesinos de las veredas Yanacué y Miralindo: “Dijeron estar dispuestos a denunciar lo que insistieron fueron atropellos del Ejército y, reiteraron que lo único que quieren es que se haga justicia. En el caserío nunca hubo combate con la guerrilla, expresaron sus razones y explicaron que si bien es cierto se registró un contacto armado entre el Ejército y las Farc, éste ocurrió a 2 kilómetros y medio de allí. Queremos que vean como hay gente golpeada, necesitamos que investiguen por qué el Ejército entró disparando a la casa de la señora Monguí y le mataron al esposo y al pelao (...) después de la plomacera los soldados hablaban de que traían información que en el caserío habían unos 100 guerrilleros camuflados en las casas y los negocios, por eso nos sacaron de los ranchos a empellones. No eran las 6:00 a.m., cuando nos tenían tirados en un lodazal, bocabajo y con los fusiles apuntándonos a la cabeza (...) en ese momento fue cuando hirieron a José Esmeral, quien fue impactado a quemarropa por un uniformado (...) Otro habitante de la zona, dijo que cuando entró la tropa con ellos venían 4 encapuchados que eran informantes, personas de la zona que por alguna razón habían salido y que señalaron más por razones de venganzas personales, eran los que señalaban, pateaban las puertas, golpeaban a algunos y trataban a todos de hijue...pa.rriba”.
Agrega la fuente que los líderes campesinos “Respecto a los 4 hombres de quienes el Ejército en su reporte oficial asegura que militan con las Farc en esa región, aseguraron que no es justo que hagan pasar civiles por subversivos. El defensor del pueblo en el Magdalena Medio (...) reprochó el hecho tras considerar que el Ejército tiene una gran responsabilidad. Dijo que llevará el caso hasta las últimas consecuencias y aseguró que entablará una demanda contra el Estado. Es un caso lamentable y una violación flagrante al Derecho Internacional Humanitario. Hicimos la verificación del caso y tomamos la declaración a la señora que está gravemente herida en el hospital. La familia estaba durmiendo en su choza humilde, estaban en condiciones indefensas, no pueden decir que hubo ataque; aquí hay que hacer un reproche y una crítica a este tipo de actuaciones”. (1)-
La ejecución extrajudicial de Florentino Castellares Gil y su hijastro Nilson Hernández Jerez, de nueve años de edad, el 24 de septiembre de 2002, se llevó a cabo en Cantagallo (Bolívar) y fue cometida presuntamente por miembros de la V Brigada del Ejército Nacional. En los mismos hechos, Monguí Jerez Suárez, madre del niño, resultó gravemente herida. Los miembros del Ejército entraron sin orden judicial a la residencia de las víctimas disparando indiscriminadamente contra quienes allí se encontraban.
El caso aún continúa bajo el conocimiento del Juez Penal Militar n.° 38, con sede en la Unidad Técnica en Barrancabermeja Batallón Nueva Granada, a pesar de que, por tratarse de una violación de derechos humanos el caso debería estar siendo conocido por la jurisdicción ordinaria. Aunque el Ejército Nacional señaló que se trató de muertes en combate, el testimonio de la Señora Monguí Jerez Suarez y las declaraciones del delegado de la Defensoría del Pueblo señalan que el asesinato se dio mientras el hijo y el esposo de la Señora Monguí dormían (2).
Fuentes:
- 1. CINEP & JUSTICIA Y PAZ Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política – Noche y Niebla Septiembre 2002
