El 6 de julio de 2002 en el barrio Calazanz de MEDELLÍN, Antioquia, los jóvenes MIGUEL ÁNGEL ZAPATA y WILSON ANTONIO SÁNCHEZ MORENO fueron retenidos por miembros de la Policía a las 04:00 a.m., mientras el primero prestaba servicio de vigilancia y el segundo lo acompañaba. Los llevaron a un sitio despoblado donde los golpearon y los ejecutaron. Luego los reportaron como milicianos dados de baja en combate.