El 9 de septiembre de 1984 en la vereda La Palizúa, jurisdicción del municipio de Chivoló (Magdalena), el campesino ANGEL GUTIERREZ FONTALVO fue asesinado por sicarios integrantes de una banda armada, que integran 30 hombres, al servicio de un grupo de terratenientes que desde hace cuatro años están empeñados en arrebatar las tierras que desde entonces ocupan 86 familias en la región.