El lunes 22 de mayo de 2000, fue desaparecido, bajo responsabilidad de los grupos paramilitares que operaban en la región, el poblador JAVIER GUZMÁN CARREÑO, de 26 años, en zona del municipio casanareño de Maní. La víctima era natural de Chámeza y trabajaba como auxiliar de un bus afiliado a la empresa Libertadores. El día de su desaparición gozaba de un permiso laboral para visitar, junto con su esposa y sus hijos, a unos familiares residentes en la vereda Santa Helena de Cúsiva, del municipio de Maní. En el camino fue detenido por los paramilitares en compañía de un menor que trabajaba en la finca de sus familiares y con el cual los victimarios le enviaron un mensaje a la esposa de Javier, advirtiéndole que sólo le permitirían salir 8 días después. La esposa supo que él se había escapado tres días después pero pudo ser recapturado o asesinado, pues luego de muchos años de búsqueda permanece desparecido.
Fuentes:
1. CINEP Y COSPACC Noche y Niebla - Casanare: Exhumando el Genocidio