El 9 de abril de 2000 en Mariquita, Tolima, paramilitares de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio ejecutaron a VIRGILIO ALFONSO LOZANO, YAIR ANTONIO CÁRDENAS ESCOBAR e ISAAC GUERRERO MONSALVE, en zona rural. Según la fuente: “La esposa de Yair Antonio Cárdenas dijo que su compañero recibió una llamada de alias “Tamayo” para reunirse con él en un balneario del pueblo junto al río Gualí. Al día siguiente lo hallaron muerto en la vereda San Andrés junto a otros dos hombres. Contó la esposa de Cárdenas que los paras venían exigiendo vacunas desde hace varios meses, a la fecha de los asesinatos, por la venta de los alucinógenos. Su compañero era un expendedor de marihuana y tenía un centro de acopio donde lo surtían cada ocho días. Los otros dos cuerpos que fueron hallados cerca a Cárdenas, al parecer, también eran expendedores de droga. De acuerdo con algunas versiones, la víctima tenía una buena entrada de dinero, razón por la cual los ‘paras’ empezaron a exigirle el pago de vacuna, y el responsable de cobrarla sería “Tamayo”, quien se movilizaba en una motocicleta blanca siempre acompañado por un tipo diferente. En una carretera, cerca a la vereda San Andrés, primero encontraron a Virgilio Lozano, quien estaba boca abajo y desfigurado, y enseguida otro cuerpo que tenía la cabeza en un costal. El tercer hombre fue encontrado unos metros más adelante. Cuando vi que mi esposo no llegaba fui al comando de la Policía de Mariquita a interponer la denuncia. Mientras salía de las instalaciones, un señor entró diciendo que habían encontrado a dos hombres muertos, eso fue como a las 11:00 de la mañana del día siguiente. Allí estaba mi esposo con un tiro en la cabeza, el otro cadáver era del amigo de él,pero ese cuerpo sí tenía señas de tortura, estaba boca abajo y le volaron parte de la cabeza. William Albert Domínguez, alias “William”, fue el primero en admitir la responsabilidad de estos crímenes y señaló que en ese tiempo trabajaba en esa zona de Mariquita. Estos señores fueron asesinados en la vía que conduce al balneario. Uno estaba desfigurado porque lo asesinaron con una escopeta calibre 12. Los motivos de las muertes que entregaron los desmovilizados señalaron que estos hombres tenían una venta de estupefacientes. El comandante “Memo” dio la orden de acabar con esta entrada (…) y asimismo dio la orden de asesinar a los hombres.
Fuentes:
1. CINEP / Programa por la Paz - Noche y Niebla No 45 Enero-Junio 2012 (Actualización 1)