El 7 de agosto de 1999 en Simití, Bolivar, paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, ACCU, al mando del “Comandante Carlos”, asesinaron en la vereda El Piñal del Corregimiento San Luis, a los campesinos MARCO TULIO ALCOCER NOGUERA de 39 años, padre de cinco hijos; MILCIADES VANEGAS SIERRA de 20 años, padre de un hijo; SIGILFREDO ARIZA CARVALLIDO de 22 años, padre de dos hijos; EDUARDO LÓPEZ GARCÍA de 38 años, padre de cinco hijos; RICARDO EMEL GÓMEZ de 22 años; y WALFRAN NOGUERA de 35 años, padre de cuatro hijos. En esta ocasión los paramilitares contaron con el apoyo directo de militares pertenecientes al Batallón Héroes de Majagual.
Los asesinos, alrededor de 60 hombres, llegaron a la vereda y apartaron a los hombres de las mujeres; les dijeron a estos que fueran a ayudarles a descargar y se los llevaron a las instalaciones de Telecom, de ahí sacaron a los seis campesinos, se los llevaron para la cancha, donde fueron apuñalados, les quemaron la cara, los degollaron y les dispararon.
De acuerdo con un testigo: “... como a lo quince minutos (que se los llevaron) se oían los gritos de la gente lamentándose cuando los estaban torturando, torturados primero a machete, a uno le mocharon todo esto ahí del músculo, al otro le pegaron once puñaladas, eso los volvieron nada, había gente que le mocharon la tetillas, las orejas…”.
Posteriormente dieron la orden de desocupar todo el pueblo en media hora y procedieron a quemar las casas. Según testimonios de pobladores el “Comandante Carlos” era un miembro del Ejército y permanecía en el Corregimiento Monterrey de Simití. Después de la masacre en el lugar se encontraron pañoletas del Ejército: “Yo estaba ese día, pero como ellos llegaron, ellos siempre han pasado por ahí como Ejército –entonces el día que fueron a hacer la masacre entraron como Ejército y sacaron la gente hasta cierta parte, de ahí se pusieron brazaletes de las Autodefensas…”.
Los pobladores hablaban de que en ese tiempo por lo menos 30 personas fueron asesinadas de la misma manera y algunas personas fueron obligadas a enterrar algunos de los cuerpos que quedaron a la orilla del río.
El mismo 7 de agosto, en el Corregimiento Monterrey de Simití, los campesinos GUILLERMO JEREZ y WILSON JEREZ, fueron asesinados por paramilitares al mando del “Comandante Carlos”. Los campesinos fueron sacados en horas de la noche, asesinados a cuchillo y los cuerpos arrojados al río.
El 8 de agosto la patrulla paramilitar perteneciente a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, ACCU, se desplazó hasta el municipio de San Pablo, asesinando a los campesinos JOSE MANUEL MARTÍNEZ OSPINO y a CUATRO PERSONAS más. Los paramilitares llegaron al Corregimiento Santo Domingo, y en la vía que conduce al Corregimiento Pozo Azul asesinaron a José Manuel y a dos campesinos más; luego se dirigieron al sitio Bocas del Cimitarra, donde asesinaron a otros dos campesinos.
Fuentes:
1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • QUINTO MODELO DE REPRESIÓN: Consolidación y Legalización del Paramilitarismo, 1995-1998