Darío Betancourt Echeverry
Fuente: MOVICE Movimiento de Victimas de Crímenes de Estado
1. Educador (Institución: UPN Universidad Pedagógica Nacional)
1. Sin datos - UPN Universidad Pedagógica Nacional
Hechos
El 30 de abril de 1999 en Santafé de Bogota, D.C., paramilitares desaparecieron a DARÍO BETANCOURT ECHEVERRY, 47 años, catedrático de Historia de Colombia y jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional, sindicalista afiliado a APUN Asociación de Profesores de la Universidad Nacional de Colombia. La ultima vez que fue visto se encontraba en el barrio La Soledad en su vehiculo automóvil Renault 4 modelo 1985, color rojo, de placas APE 362, en horas de la noche cuando se dirigía a su residencia. Sus restos fueron encontrados el 2 de septiembre de 1999 en un alejado paraje de la capital.
Según Amnistía Internacional "Desde su secuestro el 30 de abril se ha sabido que algunos expedientes de los servicios de inteligencia del ejército habían vinculado el nombre del profesor a grupos armados de oposición".
Relata Miguel Ángel Beltrán: "El profesor Darío Echeverry, había desarrollado importantes trabajos sobre el narcotráfico, aportando enfoques novedosos a la comprensión de este fenómeno. Sus estudios realizados a partir de una laboriosa búsqueda de documentos escritos y orales en diferentes regiones del país, permitieron visibilizar los estrechos vínculos de la mafia y el crimen organizado con diferentes sectores de la sociedad colombiana. Las investigaciones sobre estos temas del conflicto lo llevaron a estudiar la conformación mafiosa en el norte del Valle, arrojaron luces sobre los posibles responsables de la “masacre de Trujillo”, donde centenares de campesinos fueron víctimas de asesinatos selectivos, torturas y actos de terror efectuados por narcotraficantes y miembros de la fuerza pública con el propósito de eliminar las supuestas “bases de la guerrilla” y apropiarse ilegalmente de sus tierras".
(con información de: CINEP & JUSTICIA Y PAZ Noche y Niebla No.12/Amnistía Internacional AMR 23/65/99/s/3. MIGUEL ANGEL BELTRAN Universidad pública y criminalización del pensamiento crítico)
Información Personal
Darío Betancourt Echeverri (1952-1999)
El viernes 30 de abril de 1999, a eso de las cinco de la tarde, en uno de los pasillos del Edificio A de la Universidad Pedagógica Nacional charlamos durante largo rato con Darío Betancur, por entonces Director del Departamento de Ciencias Sociales, mi amigo desde la época en que habíamos estudiado en la Maestría en Historia de la Universidad Nacional. Conversamos animadamente de numerosos asuntos de la Universidad y del país. Cuando nos despedimos, recuerdo sus últimas palabras: “No sé si mañana pueda asistir a la marcha del primero de mayo, porque tengo que ir al sepelio del profesor De Plaza (un colega que acababa de fallecer) y además tengo una salida al Valle del Cauca. De todas maneras, si no nos encontramos mañana nos vemos la otra semana”. Pocas horas después, Darío fue secuestrado y luego asesinado a sangre fría.
Al día siguiente en las horas de la tarde, sábado 1 de mayo, me llamó su hija mayor para preguntarme si sabia algo de Darío. Me entere que no había ido a su casa la noche anterior y nadie tenía noticias de él. Desde ese momento, y durante varios meses, muchos amigos, estudiantes y colegas de Darío nos dimos a la tarea de buscarlo con persistencia, siguiendo los rumores de algunas personas que decían haberlo visto deambulando en apartadas calles de Bogotá. Hicimos denuncias públicas, organizamos charlas, eventos, marchas, mítines reclamando el regreso sano y salvo de nuestro compañero. Todo fue inútil. A comienzos de septiembre de 1999, se confirmó que unos restos encontrados en cercanías a la capital del país correspondían a nuestro amigo Darío Betancourt.
Con Darío nos unían intereses comunes y tuvimos una carrera académica similar. Los dos estudiamos Historia en la Universidad Nacional, trabajamos en las universidades Santo Tomas, Distrital y Pedagógica Nacional. Nos cruzamos en la ciudad de París, a donde ambos fuimos a estudiar. En términos académicos, intelectuales y políticos teníamos bastantes afinidades, como se evidenciaba con los temas que nos preocupaban, en especial la historia colombiana del siglo XX, el conflicto agrario y la violencia, así como la enseñanza de la historia. Alguna vez hablamos de escribir un Manual de historia social de Colombia, proyecto que nunca logró realizarse. Por todas mis afinidades con Darío y nuestra amistad, este terrible suceso me impactó mucho, hasta el punto que me paralizó en mis actividades académicas e intelectuales durante algún tiempo, tal vez porque evidenció la fragilidad de los profesores e investigadores críticos e independientes en Colombia, ya que debe recordarse que la muerte de Darío estuvo relacionada con el último libro que publicó, donde analizaba la violencia narcoparamilitar en el Valle del Cauca.
(Fuente: Renán Vega Cantor - Construyendo Memoria en la U.P.N. - http://memoriaporlasvictima.wixsite.com/nuestrasvictimasupn/victimas)
Fuentes:
- 1. VARIAS FUENTES
