El 24 de febrero de 1998 llegó una tropa de paramilitares a la vereda Villa Luz en el río Caño Claro, afluente del Curvaradó, municipio Carmen del Darién. MARÍA ISABEL ROMERO SANTOS se encontraba en su casa y vio salir a los paramilitares del monte. Se asustó, cogió su bebé de dos meses de nacido y trató de correr hacia el río. Los paramilitares le dispararon por la espalda y la mataron. Después cogieron el bebé y ordenaron a un campesino entregarlo en un campamento paramilitar. Pero el campesino, conociendo a los familiares del niño, desobedeció la orden y se lo entregó a la familia. Como la región del Curvaradó y Jiguamiandó en esa época estaba casi despoblada a raíz del desplazamiento masivo, el cuerpo de María Isabel fue enterrado en una fosa cerca de la vereda junto con otra víctima de los paramilitares.
Fuentes:
1. CINEP / Programa por la Paz - Noche y Niebla No 45 Enero-Junio 2012 (Actualización 1)