El 10 de abril de 1997, hacia las 13 horas, paramilitares que se pasean por la zona con plena libertad de acción y cuya presencia ha sido sistemáticamente anunciada en los operativos militares, afirmando que «detrás de nosotros vienen los que parten a la gente en pedacitos», detuvieron a los hermanos GILBERTO y MIGUEL RAMIREZ GIRALDO (de 49 y 42 años respectivamente), en la vereda Arenas Altas, del corregimiento de San José de Apartadó, les quitaron sus machetes y con los mismos les cercenaron los dedos de las manos, luego los arrastraron unos 100 metros y los ataron a unos palos de cerca, les abrieron las entrañas con los machetes y les enterraban éstos en diferentes partes del cuerpo; finalmente los decapitaron.