El 9 de abril de 1997 un grupo conformado por militares y paramilitares ingresó a la vereda ARENAS BAJAS, del corregimiento de San José de Apartadó, y «dio 48 horas de plazo a sus pobladores para abandonar sus parcelas», mientras retenía e intimidaba en forma más contundente a muchos de ellos. Los habitantes, aterrorizados, tuvieron que refugiarse en otros sitios. Al día siguiente, 10 de abril, los hermanos MIGUEL y BERTHA GUISAO, quienes salieron con unas mulas cargadas de la vecina vereda de ARENAS ALTAS, desaparecieron; varios pobladores observaron el momento en que eran retenidos por militares y paramilitares que realizaban un operativo conjunto en la zona y conducidos hacia un cerro, sin que en adelante se volviera a tener noticia de su paradero.