El 31 de agosto de 1996, el señor CESAR FLOREZ se encontraba con otros tres campesinos rozando para sembrar en una finca ubicada en Arcua Medio. Horas después, en compañía de uno de estos otros campesinos, un señor se dirigía a su casa a buscar bestias y una gallina. En Arcua Arriba se toparon con una tropa del Ejército acantonada en la Escuela de Arcua Arriba. De acuerdo con testimonios recaudados, los militares los obligaron a bajarse de las bestias; obligaron al señor Florez a quedarse y le dijeron a su acompañante que se fuera para su casa. El Ejército anduvo con él aproximadamente 20 minutos hacia Arcua Medio, donde fue asesinado de un tiro en la cabeza. El cadáver fue llevado a Turbo, donde fue presentado como baja en combate. Minutos antes de su muerte, un indígena se topó con ellos y vio que el señor Florez iba vestido con prendas militares. Sus compañeros de trabajo aseguran que ese día tenía una camiseta naranjada de esqueleto y pantalón de blue jean.