El 7 de agosto de 1994 en Piedecuesta, Santander, EDUARDO RAMIREZ PINTO, de 24 años, conocido como “El Zorro”, fue tratado cruelmente y asesinado, en tanto que otra PERSONA también fue maltratada indiscriminadamente y herida por los agentes de policía Gonzalo Carvajal Rosas y Juan de Jesús Díaz Bohórquez, cuando, hacia las 10:30 p.m., departían en un establecimiento público del barrio San Rafael en el centro del municipio. Los dos policías vestidos de civil, con gafas oscuras y chaquetas negras, les pidieron documentos de identificación a los jóvenes, pero ante su negativa a mostrarlos, los obligaron a tenderse en el piso donde los golpearon en repetidas oportunidades. Posteriormente el agente Carvajal Rosas introdujo su revolver en la boca de Eduardo y le disparó; entretanto el agente Díaz le disparó al otro muchacho hiriéndolo en un brazo. Los policías se retiraron del lugar en una motocicleta, convencidos de que los dos muchachos estaban muertos. El herido salió del lugar hacia su casa, pero fue visto por los agentes quienes le dispararon nuevamente hiriéndolo en la cabeza. Eduardo había sido detenido en anteriores oportunidades, sindicado de delitos menores y amenazado de muerte por la policía sino se retiraba de la localidad.