Profesión: 1. Investigador Fiscalía (Institución: Fiscalía Seccional de Bucaramanga)
Fecha:1994-06-21
Tipo Victima:Asesinato
Departamento:Santander
Municipio:Lebrija
Presuntos responsables:
1. Ejército (V Brigada)
2. Paramilitares
Hechos
Masacre: LEBRIJA 21-Jun-94
Víctimas en estos hechos: 3 (Asesinadas: 3- Desaparecidas: )
El 21 de junio de 1994 en Lebrija, Santander, los miembros de una comisión judicial de la Fiscalía Seccional de Bucaramanga fueron agredidos por militares del batallón Luciano D’ Elhuyar en una acción conjunta con los grupos paramilitares de la región. Las víctimas fueron el conductor ANTONIO CONTRERAS CALDERON de 35 años quien fue desaparecido, torturado y asesinado, el investigador ALIRIO ACHIPIZ ACHIPIZ de 30 años y el niño campesino de 14 años ROBERTO QUIÑONEZ MOLINA, desaparecidos en zona rural de Lebrija. Tres días después de su desaparición fue encontrado el vehículo en que se movilizaban los funcionarios y el niño, incinerado y pintado con consignas alusivas a la UC-ELN, por ello las versiones oficiales presentaron inicialmente el hecho como cometido por guerrilleros de ese movimiento armado.
El día 2 de julio de 1994 fue hallado el cuerpo del conductor Antonio Contreras, en el sitio La Tablaza, jurisdicción de San Vicente de Chucurí. La madre de Roberto, el niño campesino, denunció que “lo que la Fiscalía dice es que mi hijo les hizo trampa, que mi hijo es guerrillero, pero todo eso es falso, y quizá lo que buscan es chantajearme para que deje todo así. Yo lo único que necesito es que la Fiscalía me devuelva a mi hijo, vivo o muerto, pero que me lo devuelvan”. El cuerpo del conductor fue hallado a orillas del río Sogamoso, en jurisdicción de San Vicente de Chucurí, atado de pies y manos y presentaba señales de haber sido torturado antes de ser acribillado. Los campesinos de la región expresaron que “vieron flotar por el río ambos cuerpos, pero aún no se ha logrado establecer el paradero del cadáver de Achipiz”, quien también habría sido torturado. Algunos agricultores del sector rumoraban que los cuerpos de Alirio y Roberto fueron lanzados al río Lebrija, sin embargo, tiempo después los cuerpos aparecieron. Según otra fuente, fue encontrado un comunicado del Frente Capitán Parmenio de la UC-ELN en el que se afirmaba que los funcionarios judiciales fueron ajusticiados por ser miembros de grupos paramilitares y hacer señalamientos falsos contra campesinos y dirigentes sindicales, agregando que eran responsables de perseguir y maltratar a trabajadores de la región (FUENTE: Boletín Informativo Justicia y Paz, Volumen 7, número 3, p. 35.).
La muerte de los funcionarios judiciales y el niño campesino es otra muestra más del accionar sistemático y clandestino cuyo propósito fundamental era la eliminación de todo aquel que obstaculizara los intereses y establecimiento de la autoridad paraestatal. Al suplantar a los movimientos insurgentes y obrar en su nombre, los paramilitares y el ejército no solamente ocultaban su responsabilidad en las agresiones, sino que reforzaban el señalamiento y la satanización de los movimientos guerrilleros, justificando la represión ejercida por las unidades militares y las estructuras paramilitares sobre la población de la zona.
Fuentes:
1. PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª - Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998 • PROVINCIAS SANTANDEREANAS