Evaristo Amaya Morales
Fuente: REINICIAR
Hechos
El 24 de febrero de 1994 en Villavicencio, Meta, el candidato por la Unión Patriótica a la alcaldía de La Uribe, EVARISTO AMAYA MORALES, de 34 años, fue asesinado en el barrio Santa Josefa, por miembros de la Policía que se movilizaban en un campero Nissan amarillo, de placas A06706, quienes le dispararon en momentos en que se transportaba en un taxi. El dirigente fue seguido desde el aeropuerto Vanguardia, por el cual había ingresado a la ciudad. Amaya Morales fue funcionario de la Beneficencia Departamental del Meta, asistente parlamentario en el Congreso de la República, secretario general de la Contraloría del departamento y Personero de La Uribe, cargo al que renunció para presentar su candidatura a la alcaldía. Al momento del crimen, tenía un niño de 4 años y su esposa estaba en el cuarto mes de embarazo de su segundo hijo (1).
Aidé Moreno en los últimos 16 años vio caer asesinados a manos de sicarios paramilitares a su esposo (Evaristo Amaya), a su madre y a un hermano. Los tres eran miembros del Sindicato Agrario del Meta. “Yo nací y me crié en el campo, lo mismo que mi esposo Evaristo Amaya, un hombre que fue ejemplar durante toda su vida, pero desafortunadamente los enemigos de la paz lo asesinaron. Yo quedé viuda con un hijo de 5 años y con 4 meses de embarazo. Cuando empezaron los asesinatos de dirigentes sindicales en el Meta yo pensé que no nos iba a tocar a nosotros, pero cuando empezamos a ver motos rodeando la casa con hombres armados, ya sí vimos la muerte cercana. Mi esposo tuvo la valentía de decirme un día: Negra, a mi me van a matar, tiene que ser conciente de eso porque sino a usted también la matan. Cuando lo asesinaron, en 1994, yo pensé que de ese golpe no iba a levantarme, pero me levanté y ahí empezó mi pelea con la Fiscalía y el DAS para que esclarecieran el crimen. Fue inútil. No sólo no lo investigaron sino que se nos vino otra tragedia encima: el 30 de septiembre del 2000 asesinan a mi mamá, que era líder en la vereda, defensora de los campesinos, miembro de la Unidad de Mujeres Demócratas y militante del Partido Comunista y del Sindicato Agrario. La mataron por denunciar los atropellos que nos hizo la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército, que nos mataron un cerdo, tirotearon la casa y se llevaron unas motosierras. La mataron dos paramilitares en la sala de su casa, en presencia de mi hijo de 4 años, hecho en el que también murió el esposo de una sobrina mía. Por eso el Gobierno no puede decir, como lo ha dicho, que el crimen fue una equivocación, que no iban por ella. Cuatro años después, todavía sin reponernos de la muerte de mamá, asesinan a mi hermano Oscar, estudiante universitario y también miembro del sindicato agrario del Meta. Dos hombres llegaron a su casa y lo asesinan frente a su esposa, que por eso quedó afectada sicológicamente. Este crimen lo denunciamos a la OIT, pero perdimos el caso porque, según la justicia, mi hermano nunca denunció que lo iban a matar y por tanto no había cómo adelantar el proceso. Sin embargo nosotros seguimos en la lucha por esclarecer los crímenes contra mi familia, por lo que fuimos amenazados tuvimos que salir desplazados para Bogotá. Pero allá también recibimos amenazas y nos tocó cambiar varias veces de casa. Esta lucha mía por tratar de que estos crímenes no queden impunes, me ha llevado a denunciar los hechos en muchos estrados nacionales e internacionales, e incluso en el Senado de la República. Porque no nos podemos callar, ya que somos muchos los que vivimos la misma tragedia” (2).
Fuentes:
- 1. COLOMBIA NUNCA MAS Zona 7ª - La década del Genocidio, Capítulo III 1985 -1996
- 2. II Encuentro Nacional de Víctimas de la Violencia Antisindical en Colombia - Testimonio de Aidé Moreno esposa de Evaristo Amaya (http://www.pachakuti.org/textos/campanas/paracos/voces-rostros.html)
