El 14 de enero de 1993 en Bucaramanga, Santander, ALVARO PINTO FONSECA de 24 años de edad, alto, de cabello rubio, contextura gruesa, y ojos color café, desapareció en circunstancias desconocidas. Hasta ese momento vestía blue jean, camiseta gris y botas color marrón. Álvaro fue visto por última vez en los alrededores del Sanandresito La Isla, en el centro de la ciudad. Después decidió marcharse al hotel La Hormiga, donde lo acompaño su hermana con quien vivía. Al día siguiente ella volvió para preguntarlo y le indicaron que “Álvaro se había enloquecido y les tocó llamar a la Policía para sacarlo”. Según la hermana, en la “Sijín, el Das, el anfiteatro, San Camilo y el Hospital, nadie le dio razón de su hermano”.