El 3 de noviembre de 1992 en Pereira, Risaralda, el obrero RAFAEL ANTONIO GUERRERO CASTAÑEDA fue asesinado por varios desconocidos que se identificaron como agentes secretos de la Policía, uno de los cuales exhibió una placa policial. Un hermano de la víctima corrió a la estación policial más cercana para denunciar el hecho y solicitar que persiguieran a los criminales, pero le respondieron que no lo hacían porque eran órdenes del Comandante departamental de Policía, así que se hicieron presentes sólo 12 horas después. En el hecho, ocurrido en el sector de la estación, en horas de la noche, fueron heridos otros dos hombres, uno de ellos Presidente de la junta de Acción Comunal del sector.
Fuentes:
1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 5, No 4 – Octubre-Diciembre 1992