El 17 de julio de 1992 en Rivera, Huila, el campesino JESÚS SÁLAZAR PERDOMO fue encontrado asesinado en un lugar ubicado a 5 minutos de un sitio donde días atrás había acampado el ejército. Estaba enterrado, tenía el rostro quemado con acido, las manos atadas con alambre, le habían arrancado una oreja, le fueron quitados trozos de piel, al parecer, con alicates y presentaba tres impactos de bala en la cabeza. Tres días atrás, dos desconocidos llegaron al lugar donde la víctima trabajaba como jornalero en un cultivo de frutas y después de intercambiar unas palabras lo llevaron con ellos hasta el sitio conocido como “Tres Esquinas”. Posteriormente fue visto en un campero Carpati rojo (que según los habitantes del municipio es conducido por un hombre que trabaja para el B-2), seguido por un campero Toyota color verde con vidrios polarizados. Cuando los familiares denunciaron el hecho ante el director del DAS de Neiva, éste les dijo que ellos no tenían nada que ver con la desaparición y que posiblemente era otro organismo del Estado. El mismo día que desapareció el jornalero, un pelotón del ejército acampó en terrenos de propiedad de la familia Salazar Perdomo, un hermano fue hasta allí para averiguar y los militares lo estuvieron interrogando acerca de la guerrilla. Cerca a ese lugar fue hallado el cadáver de Jesús.
Fuentes:
1. JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 5, No 3 – Julio/Septiembre 1992