Pedro Ramírez
Fuente:
1.
1. Defensor de Derechos Humanos -
Hechos
Masacre: MESETAS 02-Abr-92
Víctimas en estos hechos: 8 (Asesinadas: 8- Desaparecidas: 0)
El 2 de abril de 1992 en Mesetas, Meta, fuerzas combinadas de paramilitares y efectivos del Ejército asesinaron a ANA MARÍA ORTIZ, militante de la Unión Patriótica, GABRIEL ALBERTO ÁLZATE, de 80 años, militante de la Unión Patriótica, JACINTO ORTIZ, PEDRO IGNACIO MONTOYA, SANTIAGO ÁVILA, PEDRO RAMÍREZ, MARIO DE JESÚS PULGARÍN, de unos 19 años, y EUCARDO RODRÍGUEZ PORRAS, de 23 años, militante de la Unión Patriótica y conductor de la motoniveladora del municipio.
Relata la fuente: “El 2 de abril de 1992 en Mesetas, Meta, los funcionarios de la secretaría de obras públicas del municipio habían organizado una jornada de trabajo en la vereda Las Cristalinas. El día anterior, el comandante de la base militar de Mesetas se reunió con el alcalde y la persona responsable de la actividad y les preguntó por el sitio donde realizarían la jornada, argumentando la necesidad de que le fuera llevada una vara de guadua para izar el pabellón nacional, en una celebración que llevarían a cabo en esos días. Aunque causó extrañeza la solicitud, por cuanto en los alrededores del casco urbano se podía conseguir fácilmente la vara solicitada, e incluso en el interior de la base misma, los funcionarios le comunicaron el sitio de la jornada de trabajo, así como las personas que participarían por la administración local.
En la fecha prevista, muy temprano en la mañana, salieron algunos de los funcionarios con la maquinaria necesaria. Sin embargo, muy cerca del caso urbano y a unos 500 metros de la base militar, había un retén de paramilitares, quienes interceptaron un bus intermunicipal que se dirigía de la vereda Peñas hacía la zona urbana. Del vehículo bajaron a tres personas y se las llevaron, lo mismo que al conductor de la motoniveladora del municipio y a su acompañante.
En total fueron siete las víctimas de los paramilitares, ANA MARÍA ORTIZ, militante de la Unión Patriótica, GABRIEL ALBERTO ÁLZATE, de 80 años, militante de la Unión Patriótica, JACINTO ORTIZ, PEDRO IGNACIO MONTOYA, SANTIAGO ÁVILA, PEDRO RAMÍREZ, MARIO DE JESÚS PULGARÍN, de unos 19 años, y EUCARDO RODRÍGUEZ PORRAS, de 23 años, militante de la Unión Patriótica y conductor de la motoniveladora del municipio, a quien los victimarios pretendían sacar de la zona y trasladarlo a Granada. Pulgarín había sido invitado por Eucardo para que lo acompañara y así no tener que viajar solo hasta el sitio de la brigada.
''Eso ocurrió más o menos como a las ocho y media, a las nueve y media pues ya teníamos conocimiento nosotros y a la una de la tarde se hizo el primer levantamiento del primer muchacho, que lo encontramos más o menos como a doscientos metros de la vía hacia el potrero, con un tiro en la sien. Se hizo el revuelo con la Policía y todas esas cosas, para que persiguieran a los sicarios.
''La Policía prácticamente no quería salir, porque supuestamente tenían que esperar una orden del comando que para ellos movilizarse y esas cosas, y de pronto, pues dándole tiempo a que la gente se orientara, porque el objetivo era que se querían llevar vivo a este muchacho, Eucardo, lo querían sacar para Granada, sino por la misma presión del pueblo entonces la policía, pues hizo la escaramuza, hicieron intercambio de tiros...'' en desarrollo del cual murió uno de los victimarios, cuyo cadáver fue encontrado el viernes 3 al realizar labores de búsqueda de las personas que los paramilitares se habían llevado.
El cuerpo de Eucardo fue hallado el día sábado; antes habían sido encontradas otras cuatro personas. El joven estaba boca abajo, con las manos atadas por la espalda y fue asesinado de un disparo de fusil propinado por la parte posterior de la cabeza, que le destrozó el rostro: ''Lo conocimos por la ropa ...''. Las primeras denuncias indicaban que fue torturado durante varias horas, antes de ser asesinado.
Los cuerpos de las dos personas que aún no habían aparecido, fueron encontrados el domingo 5, en una laguna ubicada muy cerca al sitio donde estaba el retén paramilitar. Al parecer los asesinaron una vez los bajaron del bus, les amarraron piedras en el estómago y los hundieron. Pero después de tres días flotaron, y por informaciones de los campesinos, las comisiones de búsqueda que los pobladores habían conformado, se dirigieron al sitio junto con el Inspector de Policía, los rescataron y los llevaron al casco urbano.
Los paramilitares que cometieron la masacre pasaron la noche previa en un paraje ubicado a unos trescientos metros de la base militar de Mesetas, el cual fue encontrado por los campesinos durante la búsqueda de los retenidos desaparecidos. En el sitio donde acamparon fueron encontrados rastros de la presencia de un grupo numeroso de personas: ''ya cuando ellos (los paramilitares) hicieron lo que tenían que hacer, se fueron; dejaron ahí, una pisada grande, galletas, bolsas de galletas, salchichas, comidas así rápidas''.
Por la escasa distancia y por la existencia de potreros destapados detrás de la base militar, desde allí eran claramente visibles los paramilitares acantonados. A lo anterior se agregan los puestos de control distribuidos en el área, dado el carácter de zona de conflicto con la insurgencia. Otro elemento que refuerza la percepción de los campesinos, de la posible vinculación de los militares, tiene que ver con la total inactividad para apoyar a la Policía en el enfrentamiento con los victimarios, aunque fue muy cerca del sitio donde acampaban; ''.. cuando hubo el enfrentamiento con la policía, eso fue ahí a trescientos metros y el Ejército no hizo nada, la que hizo la escaramuza fue la policía''. Previamente, allí había sido encontrado un cadáver y tampoco hubo reacción alguna de los militares.
Todo lo anterior se suma a la permanente presencia de civiles armados que patrullaban el municipio, sobre todo cuando se encontraba Luis Eduardo Romero, alias ''Quitapenas'', jefe paramilitar de la región. Según la denuncia de los concejales, la masacre fue cometida por los escollas de ''Quitapenas'', aunque la participación del Ejército y la Policía fue por lo menos evidentemente omisiva, a pesar de lo cual, el caso fue archivado dos años después.
Por los antecedentes de la masacre, y por la manera como se comportaron, tanto la Policía como el Ejército, el hecho estaba encaminado a atentar contra los miembros de la administración municipal que participarían en la brigada de obras, todos ellos militantes de la Unión Patriótica, y de esta forma amedrentar al conjunto de funcionarios locales para obligarlos a renunciar a sus cargos. De hecho, al poco tiempo, varios funcionarios, entre ellos algunos de los responsables de la Brigada, tuvieron que abandonar la población para poder salvar sus vidas” (1).
PEDRO IGNACIO MONTOYA, SANTIAGO ÁVILA, PEDRO RAMÍREZ, MARIO DE JESÚS PULGARÍN eran militantes de la Unión Patriótica (2).
PEDRO RAMÍREZ era defensor de los derechos humanos, miembro de ASCODAS Asociación Colombiana de Asistencia Social (3).
Fuentes:
- 1. COLOMBIA NUNCA MAS Zona 7ª - La década del Genocidio, Capítulo III 1985 -1996
- 2. ROBERTO ROMERO OSPINA Unión Patriótica: Expedientes contra el olvido - 3) JUSTICIA Y PAZ Boletín Informativo, Volumen 5, No 2 – Abril-Junio 1992
