eltiempo.com
29 de enero de 1992
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-23439
Un grupo de trabajadores de varias fincas bananeras rechazaron ayer, con un paro de 48 horas, el asesinato de cuatro dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria (Sintrainagro) en la región de Urabá. Aunque el movimiento paralizó en un 80 por ciento las fincas bananeras ayer por la mañana, en las horas de la tarde la situación laboral empezó a normalizarse, declararon voceros de Sintrainagro y de la Asociación de Bananeros de Urabá (Augura).
Las directivas de Sintrainagro informaron que ellos no convocaron a ningún paro, sino que se limitaron a invitar a los trabajadores al sepelio de sus compañeros Antonio Espitia Zafra, Jairo Parodi Restrepo, Félix Vega Páez y Alvaro Berrío Sotelo, que se realizará hoy a las 11 de la mañana. Ellos fueron asesinados en diferentes sitios, entre las 4 de la tarde y las 12 de la noche del lunes pasado, en jurisdicción de Turbo, Apartadó y Carepa (Antioquia).
Las directivas sindicales invitaron a los trabajadores a regresar a sus labores para no hacerle juego a los violentos.
Las autoridades sindicaron inicialmente como responsables de los crímenes a las Milicias Bolivarianas, de las FARC, y al grupo de Francisco Caraballo, fracción disidente del EPL. Sin embargo, según algunos trabajadores, los asesinatos fueron cometidos por grupos paramilitares.
Estas agrupaciones, según voceros militares, realizan desde hace varios días una campaña en la que invitan a los integrantes del grupo político Esperanza Paz y Libertad, que integra a los guerrilleros del EPL amnistiados, para que vuelvan a tomar las armas. De lo contrario, serán asesinados.
Espitia Zafra fue asesinado por varios hombres en el corregimiento El Tres, en la carretera Turbo-Apartadó. Hacía parte de la junta directiva nacional de Sintrainagro, era candidato al Concejo de Apartadó por un movimiento cívico e integró las comisiones negociadoras del pasado pliego de peticiones presentado por los trabajadores.
El trabajador bananero Parodi Restrepo, quien acompañaba a Espitia, fue tomado como rehén y asesinado horas más tarde.
En la finca Juanambú, del sector de Carepa, el lunes por la noche, siete individuos armados asesinaron a Vega Páez, quien también hizo parte de la comisión negociadora del pliego de peticiones. En circunstancias similares fue asesinado Berrío Sotelo, integrante de la comisión en la finca Corralito, jurisdicción de Apartadó.
A esta situación se suma el éxodo de 800 campesinos del corregimiento de San Juancito, que desde el domingo están en la cabecera de San Juan de Urabá. Huyen de un grupo de desconocidos que llegan a sus ranchos por la noche y, lista en mano, llaman a las personas y las asesinan, y si es del caso, queman la vivienda, dijo el alcalde de San Juan, Miguel Angel de la Rosa. Los delincuentes ya asesinaron a seis personas.
El recrudecimiento de la violencia en la región, que amenaza con retornar a situaciones de años anteriores, será analizado en los próximos días por un consejo de seguridad acordado ayer por el Ministerio de Gobierno y la dirección nacional de la Unión Patriótica (UP).
