UNA DETENCIÓN CONVERTIDA EN ASESINATO

PROYECTO COLOMBIA NUNCA MÁS ZONA 5ª
Comisión de Crímenes de Lesa Humanidad 1966-1998
El Sur del Cesar: entre la acumulación de la tierra y el monocultivo de la palma

El 5 de febrero de 1988 en San Alberto, Cesar, EFRAIN MANUEL PATIÑO SANDOVAL, estudiante de bachillerato de 18 años, y el campesino RENE FRANCISCO RAMOS fueron detenidos por miembros de la policía. Posteriormente sus cuerpos sin vida fueron encontrados en el sitio “Curva del Diablo”, en el municipio de La Esperanza (Norte de Santander, cuando era Corregimiento del municipio de Cáchira). Ambos presentaban señales de torturas. Efraín, una vez terminado el año escolar, pretendía viajar de la finca Santa Teresa, ubicada en el Corregimiento La Pedregosa, municipio de Cáchira (Norte de Santander), a pasar vacaciones en casa de su señora abuela en San Alberto, y de igual manera comprar víveres y avisarle a sus padres de su regreso a Cúcuta. Una vez en la localidad cesareña se encontró con Rene, con quien resolvió tomarse una gaseosa; en ese instante se presentó una patrulla de la policía, en donde se encontraban los Agentes Esneider Montenegro Ferreira, José Luis Ortiz y Leopoldo Delgado Angarita. Estos uniformados detuvieron a los jóvenes para una averiguación de conducta, siendo acompañados por la señora Betsabé Ramos de Franco, madre de Rene, hasta la estación de policía. El Comandante de la misma era el Cabo Segundo Víctor Mario Bonilla Figueroa.

A las 2.00 p.m. de ese mismo día la señora Betsabé regresó al puesto de policía, encontrando a los dos jóvenes cargando arena en el parque del poblado, permitiéndole los policías que los vigilaban, les diera refresco y comida; en esa labor los tuvieron hasta las 5:30 o 6.30 p.m. Tiempo después la señora los halló esposados en una celda del puesto de policía. A las 8.30 p.m. regresó a llevarles comida, pero los uniformados no le permitieron el ingreso, por lo que ésta decidió pasar la noche en San Alberto. Al día siguiente volvió de nuevo al puesto de policía, donde le manifestaron que los jóvenes habían sido dejados en libertad, por lo que decidió viajar inmediatamente al Corregimiento de La Pedregosa. Dos días después de la detención fueron encontrados los cuerpos de Efraín y Rene en el sitio antes mencionado, quienes tenían once impactos de bala calibre 9mm en el tórax, abdomen y espalda, y claras huellas de torturas. Es de anotar que Rene había sido amenazado en varias oportunidades por la policía, y además estuvo dos años en la cárcel.

Actuaciones Judiciales

El procedimiento disciplinario fue muy pobre. La Procuraduría Delegada para la Policía Nacional, abrió el expediente 69767, y en providencia del 16 de marzo de 1993 consideró que el Suboficial Víctor Bonilla y el Agente Esneider Montenegro habían infringido el Código disciplinario al requisar a los inculpados sin las formalidades requeridas. No se tienen más datos acerca de la investigación. Por otro lado, el Tribunal Contencioso Administrativo del Norte de Santander, mediante sentencia del 8 de septiembre de 1.992, condena a la nación, al pago de los perjuicios morales a los padres y hermanos de Efraín Patiño (1.000 gramos oro). El Honorable Consejo de Estado, sala de lo Contencioso Administrativo, sección tercera, mediante providencia de junio 17 de 1.993, decide engrado jurisdiccional de consulta confirmar la sentencia de primera instancia. La mayoría de las veces, los crímenes cometidos por paramilitares son escondidos tras la fachada de autores desconocidos. No obstante, un breve vistazo a los casos confirmara que son supuestos hombres no identificados que utilizan armas y uniformes de uso privativo de las fuerzas armadas. Además, la Brigada Móvil No. 2 y el batallón Contraguerrilla No.27 Coronel Rogelio Correa Campos, además de grupos paramilitares como el denominado TERMINATOR, emprendieron una guerra sin cuartel contra sectores sindicales y militantes políticos de izquierda.