TRAS EL RASTRO DE OTRAS 14 VIDAS…

No hay estadísticas. Tampoco información precisa. Los recursos del estado son insuficientes y las familias de los desaparecidos no pueden hacer nada más allá de esfuerzos aislados. En dónde están los que un día salieron de sus casas y jamás regresaron?.

eltiempo.com
6 de julio de 1996
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-443715

Esta es la segunda entrega sobre las personas desaparecidas en Colombia que EL TIEMPO, con la colaboración de la Oficina de Identificación y Desaparecidos de la Fiscalía Seccional de Bogotá, publicará el primer sábado de cada mes como una forma de servicio a la comunidad.

1. Javier Barajas Sáenz.
Con un morral al hombro se fue vacaciones al Parque Tayrona de Santa Marta, en diciembre del año pasado. Su familia se preocupó cuando llegó el Año Nuevo y no recibió noticias del estudiante de 18 años. La última persona que lo vio fue el comandante del Parque, dos o tres días antes de la Navidad, en un punto de la carretera que de Cañaverales conduce a Santa Marta.

2. Víctor Manuel Chía Niño.
Nadie lo vio salir del vehículo ese 27 de agosto de 1994, pero su familia espera verlo aún con vida. Chía, de 64 años, daba un paseo con un hijo suyo por el barrio Santa Isabel, en el suroccidente de Bogotá. Cuando iban en el carro, Víctor se antojó de una gaseosa. El hijo se bajó a comprarla y cuando regresó su padre ya no estaba.

3. Clara Patricia Montoya López.
Desapareció misteriosamente en Santander de Quilichao, (Cauca) el 11 de abril pasado. La menor, de 12 años, vivía con su abuela y le dijo que salía a hacer las tareas de la escuela con dos compañeras. Jamás se reunió con sus amigas.

4. Víctor Arnulfo Ducuara Guerra.
A principios de mayo de 1994 le resultó un contrato de construcción en un municipio del Sumapaz, (Cundinamarca), y se fue con varios compañeros. Ellos regresaron y no supieron explicarles a los familiares la razón por la cual Víctor decidió quedarse 8 días más. Desde entonces la familia desconoce el paradero del obrero de 32 años. Las gentes del Sumapaz rumoran que se lo llevó la guerrilla.

5. Manuel Vicente García Ortegón.
El 25 de marzo del año pasado, el día que desapareció, los compañeros con los que trabajaba en una construcción recordaron que Manuel les había comentado, días antes, que estaba muy aburrido. El mismo día salió a dar una vuelta por el barrio El Progreso. No regresó.

6. Alfredo González Forero.
Vendió su apartamento y compró un microbús para trabajar con él. El 15 de septiembre del año pasado salió del paradero de la Cooperativa CoopetransSan Mateo, supuestamente para hacer una diligencia personal. Sin embargo, testigos afirmaron que en el microbús iba una pareja y dos cuadras más adelante se subieron otras dos personas. Su esposa e hijos no lo han vuelto a ver.

7.-Alvaro Antonio Moreno.
Hace dos años y medio, por problemas de salud, dejó el empleo de vendedor de libros que tenía. Vivía en su casa del barrio Banderas, en el suroccidente de la capital, junto con su esposa y una hija. Ellas no saben nada de él desde el 22 de febrero del año pasado, cuando salió de su casa, al parecer muy deprimido. El vigilante de la urbanización lo vio alejarse por una de las calles del barrio.

8. Jorge Eliécer Pineda Salazar.
El 4 de marzo del 1993 abandonó su vivienda, en el barrio La Sirena de Bogotá, tras sostener una fuerte discusión familiar. Cuatro días después, un desconocido llamó a su esposa y le dijo que Jorge Eliécer estaba en el Hospital de Villavicencio. Se desplazó hasta allí pero no lo encontró. Unicamente halló en un parqueadero el campero de su esposo, desvalijado y con signos de haber sido baleado.

9. Darly Maldonado
Se fue a jugar a un barrio de invasión cerca de su casa, en Villa Cristina, noroccidente de la capital, algunos vecinos contaron que vieron por última vez a la menor, de 9 años,cuando un hombre la llevaba del brazo y la niña iba llorando.

10. Deysi Liliana Velasco Fontecha.
Su madre no la volvió a ver desde la mañana del 26 de febrero pasado, cuando la menor, de 10 años, salió a sacar la basura a las 6:30 de la mañana, de su casa ubicada en el barrio San Cristóbal.

11. Juan Manuel Velásquez Arenas.
El 17 de junio de 1994, a las 6 de la tarde, pidió permiso para ir a un almacén cerca a su casa, en Cartago, (Valle). Estaba jugando Nintendo en compañía de un amigo apodado El Negrito que tenía su misma edad, 11 años, y un hombre que conducía un campero Toyota se les acercó. Les dijo que si le cuidaban el carro se ganaban unos pesos. Juan Manuel se fue con él.

12. Adriana Milena Garzón.
Vivía en el barrio FontibónSan Pablo, no estudiaba y estaba desempleada. El 14 de julio del año pasado, una señora que nadie en el barrio conocía le ofreció un empleo. La joven, de 15 años, se fue con la desconocida.

13. Jeimy Paola Consuegra.
El 22 de mayo pasado, salió tarde de su trabajo como vendedora ambulante de bolsas plásticas e incumplió una cita que tenía con su padrastro. La niña, de 13 años, tenía miedo de que su madre la castigara y se fue de su casa diciendo que ya regresaba.

14. José Inocencio Ballén Forero.
Le dijo a una hermana que viajaba a Cali y que regresaba pronto. Como el joven de 24 años es ayudante de un comerciante de esmeraldas, su hermana, con la que vive en el barrio Marsella, en el occidente de Bogotá, pensó que era un viaje de negocios. Lo vio salir de la casa a las 9 de la noche del 21 de junio del año pasado. No ha vuelto a saber de él.

Llame y ayude

La Oficina de Identificación y Desaparecidos, adscrita al CTI de la Fiscalía Seccional de Bogotá, recibe a diario un promedio de 3 a 4 personas desaparecidas en diferentes circunstancias.
Generalmente, los casos que se reportan en la Oficina son de Bogotá pero también se reciben de otras ciudades y departamentos.

Después de recibir el reporte con las señales particulares, los funcionarios solicitan a los familiares fotografías de quienes han desaparecido. Estas placas son enviadas a todas las unidades del CTI en Cundinamarca para que las comparen con los cadáveres que no han sido identificados.

Posteriormente, la Oficina desarrolla una labor de campo: se visitan hospitales, hogares de Bienestar Familiar, albergues de paso de la Asociación Cristiana de Jóvenes y ancianatos.

La información que usted lector pueda suministrar será un valioso aporte. Si ha visto a alguno de los desaparecidos llame a los teléfonos 342 73 24 y 281 36 04.