TRANS…VESTIDOS

Septimazo, nutabes, travestís y trans…vestidos, hombres o desprotegidos, alarmados y engreídos, desvestirse…desnudes y amor, la muerte y el olvido ”wanda”, ¿quién llora, quién la espera? Al borde de su tumba muchos lamentos se han escuchado, sólo queda el silencio y el olvido.

El Taller Periodico Universitario
Por Alejandra Valderrama*
http://www.utadeo.edu.co/comunidades/grupos/eltaller/htm/cultura-rockalparque.html

¿Cómo te llamas? Katherine, Felipa, Pamela ¿Importa? Ámame en la lluvia, en la esquina y en la ronda, en la cama y la penumbra. Yace ya la tumba transexual e imprudente, tendida está la cama, frió y trémulo está tu cuerpo.

Avenida Séptima y calle 24, esquina y puesto de dulces, escenario de asfalto que convoca a la memoria pero también al olvido. Ella fue asesinada el año pasado transitando las calles de esta ciudad de huérfanos, hoy sólo se escucha el lamento de sus compañeras de calle, quienes al ritmo de un baile hawaiano, dan la bienvenida a esta teatralidad de la consciencia.

Un performance por la muerte de Wanda Fox, un performance por el respeto a la diversidad sexual. “Por mirar diferente, hablar diferente, transitar” esto dice Juan el heterosexual, director de la fundación Procrear. “La dificultad es transitar” esto decía Wanda, transexual y líder de su comunidad. El baile termina entre el alboroto de los partícipes, invitados e infiltrados.

Sillas dispuestas con trajes brillantes, pelucas y zapatos de tacón, al fondo una voz: “cambiaras un poco, serás la misma”. Tres hombres heterosexuales se acercan a las sillas, entre ellos un francés; se despojan de sus ropas, se cubren con el traje la peluca y el tacón; otros tres hombres, transexuales, se disponen a maquillarlos, a resaltar sus perfiles y contornos, y en el fondo la voz: “guardarás presencia en uno u otro rostro”.
Los hombres trans…vestidos son líderes de la fundación Procrear, los otros tres hombres, transexuales líderes del barrio Santa Fe y en la voz, un poeta del colectivo La Calle.

La fundación Procrear ubicada en el barrio Santa Fe, adelanta proyectos de investigación e intervención social, en comunidades en situación de vulnerabilidad, transexuales, habitantes de la calle, trabajadoras sexuales, entre otros. A través de sus centros de escucha permiten acercarse a la población para brindarles herramientas que ayuden a sobrellevar la problemática actual.

Dentro de la fundación se encuentra el colectivo La Calle, quienes por medio de la revista y otros medios alternos, buscan visibilizar la problemática social que se vive en las urbes.

Discriminación y marginalidad son aspectos trabajados en la fundación a través de las transexuales, algunas asumiendo un papel participativo: “trabajo en la zona trans en el empoderamiento en Derechos Humanos, para de esta forma ser replicadora y vocera de mi comunidad”, es Alexis Maza, una transexual que trabaja en la búsqueda de la tolerancia y la diversidad de género.

La propuesta del performance “Ponte en los tacones del otro”, nació de las reuniones que se llevan a cabo en la fundación, partiendo de un objetivo muy claro como es la tolerancia y el respeto por la diversidad de género y también para hacer visible a toda la comunidad la importancia de los Derechos Humanos en un ciudad que mata y olvida, no solo a Wanda, a Katherine y a Felipa, a muchas transexuales más, que arriesgan su vida todos los días.

Mientras miro sus rostros maquillados, sus piernas peludas y obligadas al performance ¿Qué me dices? “Procrear” y en el intento un sonido de Hawái, un trópico, del que beben los sedientos de show y fanfarria. Yo observaba, los partícipes y organizadores se involucraban, el público se entretenía y reía.

Pero comerán y dormirán plácidamente, no enturbia la tristeza, no molesta tu muerte “wanda” y las anónimas. Eso me dijeron sus putas trans….vestidas, putas falsas de otras vidas, no pertenecen, solo se prestaron sus cuerpos al asfalto, la menta flotaba, ¡altruista soy! Alquimista de fríos pezones y verga encalambrada, ¡porque en mi corazón salta un gorrión que quiere cantarles! Soledades y ansiedades calman los sedientos en las vidas de otros seres ¿necesitados? ¡Quién no!

Andrea: soy antropóloga.
Angie: soy pedagoga en ciencias sociales
Camilo: soy Comunicador social
Alexis: soy transexual

Mariposas de papel se reparten esa noche” no es fácil ser mujer…no es fácil ser hombre…y ¿si transitamos del uno al otro? La vendedora de dulces la recibe, el poeta la lee, y ustedes las de atrás, las atisbadas, se miran y ríen sin parar. Como en el espejo del hombre que no tiene nombre, iguales y desdibujados en medio del asfalto, ¿se pierde tu personaje? No, pero no te encuentras, mechuda e insípida.

La metamorfosis que ha sufrido esta ciudad en las últimas décadas ha cambiado el escenario del séptimazo, del mercado y las ceremonias religiosas, de los cachacos conservadores tomando chicha, se ha transforma en plaza de la manifestación, la desazón y el rebusque.

Avenida Séptima y calle 24, ya son más de las ocho p.m., la vendedora del dulces, el poeta, hombres y mujeres que observan; “mamacita estas muy buena” grita alguien entre el público, y el francés sonríe, no intención, desmesura, mientras Juan insiste “ponte en los tacones del otro.” ¿Juan, dónde quedaron tus tacones? Elevación tras tu traje y tus largos ensortijos, y algo más le queda por decir “por un mundo de tolerancia” y alguien más grita entre el público “que buenas están mamacitas”. Descompasado estás, pero los semáforos no advierten parpadean sin cesar; más tarde será la séptima avenida, taxis y boulevard.

Del barrio Santa Fe, por la tolerancia a la comunidad que sobrevive, por las calles de droga y penitencia; transexuales, habitantes de la calle, a quienes las puertas de la fundación se abren, para escuchar, para callar o solo entretener la malvada ansiedad de esta ciudad sin dueño.

Líderes y entre muchos que no saben que dejaron de serlo, para acudir a los centros de escucha, ¿sin moralismos? Tal vez sin curso establecido, pero cuántos más se sientan a su mesa y lavan sus andrajos, aunque sea por solo una noche.

Me tiré a medir y evaluar, lo que sólo conozco por mis calles andariegas de ciudad, irresponsable, desmedida en mi observar. No me permito caminarme en sus vidas, ¡Hay de mí que aún no conozco de peligros y soledades! ¡Hay de mí que mi cama está tibia y la mesa servida! Yo observo a esos otros tan abstraídos y perdidos, antropólogos, pedagogos, comunicadores ¡igual que yo! Mientras la bicha se enciende, la enfermedad se pierde, microsegundos, que hacen ya la diferencia, pero ¿qué se yo? ellos disputan entre humos y amaneceres, entre el brillante metal que se hunde, aún no se sabe cuándo. Yo planeo futuro, ellos planean presente.

Estudiante de Comunicación Social – UJTL